Efectos colaterales de la pandemia en el ambito laboral de los panameños

 

Las decisiones y acciones ejecutadas por los dueños y altos administradores en algunos  medios coorporativos de comunicación, de ordenar la destitución a un sinnúmero de reporteros, camarógrafos, redactores de noticia, reporteros gráficos y demás personal de la comunicación; bajo el argumento de la crisis económica a raíz de la actual pandemia del Covid-19, para justificar con ello de forma sorpresiva los despidos a todos esos valiosos comunicadores sociales que son (deudores, padres y madres de familia), de hecho ha sido un duro golpe a cada uno de estos, que en el cumplimiento y ejercicio de su profesión lo único que han hecho es arriesgarse a diario en las calles con el virus y entregar su vida entera con su trabajo a estos grandes y millonarios medios coorporativos de comunicación.

Como panameños, somos conscientes de que los efectos del COVID-19 ha traído consigo un sinnúmero de situación económica bastante difícil por las cuales  atraviesa el país. Mismas que en su gran mayoría han recaído sobre los hombros y espaldas de la gran mayoría del pueblo panameño (trabajadores, jubilados, independientes, desempleados, marginados y excluidos), una vez dio inicio esta trágica pandemia de carácter mundial. Pero que ha sido muy bien canalizada y capitalizada por los empresarios y mercaderes del capitalismo neoliberal y explotador en nuestro país; para trasladar como siempre el peso de estas desgracias sobre los hombros de los trabajadores.

Según los últimos informes de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), nos habla sobre la pérdida  de decenas de millones de empleos solo en el continente americano y sobre el de cientos de millones en el resto del mundo.

Esta dramática situación crítica de salud pandémica que hasta ayer 5 de julio de 2020, ha cobrado más de 38 mil casos de coronavirus y más de 745 fallecidos; también nos ha heredado una dramática situación económico-social, que nos describe drásticamente según cifras oficiales unos 275 mil trabajadores que ya han perdido sus empleos bajo el eufemismo de “contratos suspendidos”, en estos últimos cuatro meses de pandemia COVID-19.

Todo esto en medio de recortes millonarios hechos a la salud y educación el cual ha repercutido en la Universidad de Panamá con los 25 millones recortados; y en medio de fuertes escándalos por malos manejos y de corrupción por sobre costos y compras multimillonaria. Y en medio también de las multimillonarias inyecciones económicas que el gobierno presidido por Laurentino Cortizo le ha otorgado a los bancos y a un sinnúmero de empresas corporativas y multinacionales para garantizarles “liquidez financiera” para enfrentar la crisis.

 

Sin embargo, frente a toda esa “Danza de millones”, muy bien repartida entre empresarios, políticos y millonarios de este país. Una vez más se decide sacrificar a los humildes trabajadores; en esta ocasión  el despido de 79 trabajadores de las televisoras TVN Canal 2 y del grupo MEDCOM (Canal 13, Canal 4, canal 7, RPC y otros), violando incluso procesos y principios que amparan a los trabajadores y bajo el silencio de las autoridades del Ministerio de Trabajo, que son quienes deben autorizar los despidos masivos de cualquier empresa en el país, previa confirmación y justificación de las causas que lo motivan.

Con los más de 275 mil destituidos más los 79 actuales, y muchos otros que han de venir muy pronto, se demuestra claramente el consentimiento del MITRADEL, y donde estas decisiones y acciones impositivas e inconsultas son una violación a los derechos laborales, humanos y por ende a las conquistas histórica logradas de los trabajadores. Y en el caso particular de los comunicadores sociales que en medio de esta pandémia, lo único que han hecho es, estar comprometidos con su labor profesional (resentido al virus y a la crudeza en su economía familiar), hoy se les premia y condecora con el despido otorgado por la empresa corporativa a la que por años le ha servido.

Olmedo Beluche, sociólogo y docente de la Universidad de Panamá, frente a la actual situación muy acertadamente expresó lo siguiente: «Que el coronavirus se apoye en la sociabilidad de los humanos, es una característica natural de este tipo de enfermedad; pero que el virus haga de los pobres sus víctimas predilectas, no es natural. Esto es producto del sistema capitalista en que vivimos y las desigualdades sociales que este impone».

En ese sentido, en momentos como estos, donde los dueños y administradores de todas esas empresas continúan gozando de beneficios y jugosos dividendo salariales y económicos; mientras que cientos de miles de trabajadores panameños han sido sacrificados, pagando con sus despidos el más alto precio de esta crisis pandémica de COVID-19, sumado a estos la nueva lista de comunicadores sociales. Impera a nuestro juicio, la necesidad de alzar nuestras voces de solidaridad y para que se les haga justicia;  entendiendo que cualquiera de nosotros como trabajadores (de empresa pública o privada), puede también ser víctima de esta pandemia y pasar a ser uno más en esa amplia y engrozada lista de desempleados de este país en medio de esta crisis devastadora.

Panamá, 6 de julio de 2020.

Por. Félix E. Villarreal V.

 

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