A 57 AÑOS DE LA GLORIOSA GESTA DE ENERO DE 1964, EL LEGADO DE AQUELLOS HÉROES Y MÁRTIRES PANAMEÑOS SIGUE VIGENTE

Publicado por

Artículo de Opinión

Por: Félix E. Villarreal V.*

 “Queda claro para la historia que la confusión que reinó en las filas de los dirigentes norteamericanos fue la causa de las muertes en las jornadas de enero de 1964. El presidente de ese país y su equipo diplomático solo pensaban en las próximas elecciones y su contrincante Richard Nixon. Por otro lado, los zonians solo pensaban en cómo conservar su paraíso tropical cuestionado por un pueblo que no los quería. Por último, los militares obtusos solo veían el futuro de sus carreras por la punta de los cañones de sus tanques”  * Dr. Marco Gandásegui (hijo)

Para quienes lo vivieron o que en el paso del tiempo han conocido o heredado lo ocurrido el 9,10,11 y 12 de enero de 1964, son conscientes que este episodio histórico e imperecedero, de profunda reflexión nacional y obligatorio (para generación actual), quedó demostrado el verdadero amor a la patria, la identidad nacionalista, la tenacidad en la lucha y la solidaridad de todo un pueblo heroico; que ante el ultraje a la bandera nacional, la ofensa de los zonians y la nefasta agresión político-represiva de Estados Unidos; asumieron con dignidad y en condiciones desiguales, la responsabilidad de enfrentarse al ejercito e imperio más poderoso y exterminador del mundo.

La dignidad demostrada por los jóvenes estudiantes de defender la patria, provocó la respuesta inmediata a nivel nacional de todo un pueblo. Esto llevó a fortalecer en los panameños(as) el compromiso de lucha por su soberanía y autodeterminación como pueblo; ya que ante la ofensa, el ultraje, la agresión, el inmediato luto y dolor por cientos de heridos y sus muertos a causa de aquel despiadado acto criminal, actuaron con valentía y así exigirle al entonces gobierno de Rodolfo F. Chiari, tomar la decisión histórica de romper relaciones con los Estados Unidos.  Acción que a nuestro juicio fue el punto de partida y el paso correcto en la búsqueda de una verdadera independencia panameña, que dio inicio a ese proceso programático de recuperación real del territorio panameño, ocupado y secuestrado durante décadas por la bota militar norteamericana en la Zona del Canal.

Sobre este particular el docente de la Universidad de Panamá, Juan Navas en una de sus intervenciones en alusión a esta gloriosa gesta expresó: “Ante la alevosa agresión de que eran objeto los panameños, el presidente Chiari supo comprender el momento histórico y se desempeñó con inteligencia y coraje. Decidió romper relaciones diplomáticas con EEUU. Por eso cuando llegó a la Presidencia la multitudinaria manifestación popular, encabezada por la FEP, salió al balcón presidencial y se lo comunicó al pueblo panameño”.

No cabe dudas que la juventud estudiosa de aquel entonces demostró el temple y su alto nivel de conciencia en su accionar. Prueba de ello quedó plasmado en un Editorial de El Panamá América el 21 de enero de 1964, por el entonces abogado Jorge Illueca, quien además de ser producto de las aulas de la Universidad de Panamá, también ocupó posiciones de vanguardia en las luchas nacionalistas panameñas por más de 50 años. Así lo señaló en su escritos “La juventud panameña y la gesta del 9 de enero” el catedrático y doctor Marco Gandásegui (hijo).

Parte del extracto de aquel editorial escrito por Jorge Illueca dice lo siguiente: “La conducta adoptada por los estudiantes en estos momentos de prueba (del 9 al 12 de enero de 1964) no ha podido ser más serena y responsable. En efecto, sus decisiones se han adoptado por medio de discusiones amplias y meditadas, en las que todos los sectores han tenido oportunidad de exponer sus ideas, de sostener conceptos, de calibrar opiniones. El resultado de esas deliberaciones, ordenadas y juiciosas, ha sido la organización de una sólida unidad de acción, que mantiene la actitud de alerta, de vigilancia activa, en la orientación de la comunidad y en la defensa de los derechos del pueblo…El pueblo panameño se siente orgulloso de la conducta de sus generaciones juveniles”.

Cada año, al acercarse esta importante fecha 9 de enero de 1964 (sin desconocer los otros tres días de estos hechos), vienen a mi mente imágenes y escenas producto de lo que a mi edad he visto o escuchado en medios convencionales y alternativos de comunicación, y también de lo que he leído al paso de mi formación académica, estudiantil, política, cultural, social y como profesional. Algunos de estos  basadas en relatos o testimonios de sobrevivientes y documentos diversos que describen distintos enfoques y perspectivas de estos acontecimiento ocurridos aquella gloriosa gesta histórica que demostró ante el mundo la valentía, la convicción, la dignidad y el patriotismo de aquella juventud aguerrida y estudiosa, que en el legítimo reclamo de nuestra soberanía se dispuso ondear nuestra bandera nacional en la antigua Zona del Canal.

Sin embargo, al conmemorarse este 9 de enero de 2021 los 57 años de esa gesta, como ciudadano panameño reflexiono y expresó con preocupación, cómo poco a poco se viene perdiendo el interés hoy en día sobre la importancia, el significado y el valor de este acontecimiento histórico. Situación que se refleja mayormente en la actual generación de jóvenes y estudiantes de nuestro país, convirtiéndose en víctimas involuntarias, producto del sistema que gobierna y administra el Estado. Ya que al paso de los años ha sido notoria la ausencia del intercambio o recuento de esta importante efeméride en el seno familiar de muchos hogares; sumado a esto el divorcio o la distorsión existente en los contenidos académicos y formativos de los centros educativos del país, sobre la importancia dimensional de esta gloriosa gesta. Dejando en evidencia las deficientes políticas educativas que han sido promovidas por los distintos gobiernos post-invasión, y, que en asocio con los contenidos mediáticos, alienantes y manipuladores de los medios comerciales de comunicación, paso a paso vienen con ello atentando con la conservación de la memoria histórica en nuestro pueblo, su juventud.

Esto nos lleva a hacer eco sobre la necesidad de construir un verdadero Proyecto de Nación, que sea producto del esfuerzo colectivo y el aporte de todas las fuerzas sociales, populares y académicas comprometidas realmente con el país que como grandes mayorías queremos. Sobre este proyecto al que nos referimos, el catedrático, sociólogo e intelectual de la Universidad de Panamá, Dr. Marco Gandásegui (hijo)  Q.E.P.D., en su momento identificado con el legado dejado de aquellos héroes y mártires gloriosos expresó: “El proyecto de Nación sigue vigente, grabado en la imaginación popular. Las jornadas heroicas del 9 de enero de 1964 y la memoria de otras insurrecciones populares son atacadas sistemáticamente por la burguesía rentista panameña. A pesar de las campañas desatadas por estos sectores, que Soler llamó ‘antinacionales’, el pueblo resiste y conserva su memoria histórica. Los panameños tenemos la tarea de defender aquellos valores conquistados por todas las generaciones que nos anteceden”. Y más adelante dice, “La Universidad de Panamá es parte del proyecto de Nación del pueblo. Nació para formar a la juventud y darle impulso al proyecto de Nación de las clases más avanzadas de la época. Igualmente, se transformó en una institución comprometida con el desarrollo económico y el proyecto de expansión de la producción”. (El resalto en negrita es nuestro).

Esta realidad conlleva entonces a la responsabilidad y necesidad de retomar la tarea conjunta como universitarios, profesionales, expresiones del movimiento social y popular de este país; proponernos recuperar el pensamiento crítico y la memoria histórica, aprovechando las aulas de aprendizajes (virtuales o presenciales), las redes sociales y los medios tecnológicos, y así apuntar en la dirección de fortalecer la conciencia y devolver a la juventud y los estudiantes panameños, todos esos episodios valiosos, vigentes y presentes en la memoria de panameños que seguimos siendo “Tercos” (como los describió la célebre poetisa Diana Elisa Morán), y que además nos resistimos a olvidar la historia de aquellos sucesos que estremecieron al mundo y los sentimientos más profundos del pueblo panameño hace 57 años.

Un aspecto importante e histórico a recordar es que, la Universidad de Panamá fue el recinto para la realización del Primer Congreso por la Soberanía realizado en febrero del año 1,964, en el Paraninfo de la Universidad de Panamá, el cual reunió 363 organizaciones de todo el país y estuvo bajo la co-presidencia del doctor Jorge Illueca, entonces dirigente del Colegio Nacional de Abogados, y del profesor Víctor Ávila, en aquel entonces Secretario General de la Federación de Estudiantes de Panamá (FEP).

50 años después de aquel primer Congreso, para noviembre del año 2,014, en el marco de conmemorarse también los 50 años de aquella gloriosa gesta, la Universidad de Panamá organizó entonces, el Segundo Congreso Por La Soberanía, el cual estuvo a cargo de la Vicerrectoría de Asuntos Estudiantiles y la coordinación del catedrático universitario e intelectual panameño Dr. Marco Gandásegui (Q.E.P.D.). Este acto realizado los días 21 y 22 noviembre de ese año nuevamente en el Paraninfo Universitario, convocó a cientos de panameños(as), a organizaciones sociales, a diversos académicos e intelectuales que en esos dos día ampliamente expusieron y desarrollaron diversos temas y planteamientos alusivos a la efeméride a recordar, sobre la Soberanía, el futuro del Canal y sobre los distintos tópicos y temas de coyuntura nacional e internacional de ese entonces.

Como ciudadanos de este país, considero que el sacrificio entregado de nuestros mártires y su lucha generacional, nos debe fortalecer el sentido de dignidad y de pertenencia, el compromiso de exigir que todos como panameños reciban por igual los beneficios y riquezas que hoy genera el Canal, y que frente a las necesidades apremiantes, la desigualdad social existente a lo largo y ancho del territorio nacional, los recursos sean realmente revertidos y distribuidos en beneficio de una mejor calidad de vida, salud, educación, viviendas y de un desarrollo económico e infraestructural equilibrado en la ciudad y el interior del país. Que permita además formar ciudadanos integralmente, responsables, conscientes de sus derechos y de sus deberes, imbuidos de los valores del humanismo y dotados de las mejores herramientas de la ciencia, la cultura y de la tecnología. Tecnología que en la actualidad ha dejado en evidencia muchas deficiencias, ante lo que ha sido el proceso de enseñanza y aprendizaje a nivel virtual en todo el año 2020 a nivel nacional en la gran mayoría de los planteles educativos, a consecuencia de las clases virtuales a raíz de la pandemia COVID-19.

Otro aspecto a señalar como una inquietud y crítica a la vez, es que al paso de los años además de la Universidad de Panamá y del Instituto Nacional (Nido de Águilas), son pocas las expresiones, gremios y organizaciones del movimiento social, estudiantil, sindical, juvenil y etc., los que a conciencia realizan actos de recordación y reflexión sobre esta gesta gloriosa.  Gesta que de ser una efeméride reflexión, luto y recordación, al paso del tiempo y a consecuencia de la irresponsabilidad de los últimos gobiernos post-invasión, y el bombardeo mediático-comercial; prácticamente la han convertido en un día más de carácter comercial, de esparcimiento familiar y de recreación turística en parques, playas, ríos, etc., dejando a un lado el verdadero sentimiento de identidad, reflexión y recordación a los mártires y sobrevivientes de esta gesta patriótica.

Hoy más que nunca es fundamental recordar con dilección a los héroes y mártires de enero del ’64, en el contexto de la dialéctica, el análisis, la reflexión, la discusión colectiva, el debate académico, político y coyuntural; en la beligerancia de la acción y lucha reivindicativa a favor del pueblo panameño, los derechos humanos y por la justicia social. Para que las actuales y futuras generaciones se apropien de esa rica historia, honren la memoria y entrega demostrada de estos jóvenes y panameños que dieron su vida por un país libre y realmente soberano.

El panorama actual pinta claramente que para este año 2021 y de no haber cambios positivos, los actos y demás actividades que se realicen alusivas a esta importante fecha se avizoran accidentadas a consecuencia de la actual crisis sanitaria producto del COVID-19 en nuestro país. En el caso de la Universidad de Panamá, la actual situación del ascendente contagios en el país y por razones de Bioseguridad, la lleva a recordar a los héroes y mártires, mediante un acto político-cultural de forma virtual, en la que sus principales protagonistas y referentes (la dirigencia estudiantil universitaria), expondrán sus ideas y planteamientos alusivos y recordación a esa gloriosa gesta; igualmente lo harán otros representando a la máxima casa de estudios.  

“El pueblo panameño se siente orgulloso de la conducta de sus generaciones juveniles”, como lo expresó Jorge IlluecaEn ese sentido y considerando que el nuevo escenario de lucha ante la coyuntura político-económica nacional e internacional, las reivindicaciones populares por derechos inmediatos y fundamentales, las conquistas en bienestar de los más sagrados intereses del pueblo panameño, le corresponderá a la juventud estudiosa, honesta y consciente de nuestro país, que en el acompañamiento de las organizaciones del movimiento popular, tendrán la gran responsabilidad de ser los nuevos actores y protagonistas para actuar y escribir la continuidad de nuestra historia patria.

Las luchas a desarrollar la actual juventud junto a su pueblo, ha de ser en todos los escenarios posibles. Aún en medio de la actual crisis económica, política, laboral, educativa y social, que se ha agudizado con la pandemia del COVID-19 y que se ha reflejado en el gobierno que hoy administra y preside el Ingeniero Laurentino Cortizo Cohen. Gobierno, que en medio de esta pandemia ha sido blanco de múltiples cuestionamientos a razón de la crisis actual en el sistema de salud, por los sobrecostos y malos manejos de los recursos del Estado, por la preferencia que han demostrado con la inyección económica y multimillonaria otorgada al sector bancario y empresarial, por la renuncia de varios de sus Ministros, la repartición desmedida de recursos en la Asamblea Nacional de Diputados, el desamparo evidenciado en cuanto a la entrega de bonos, vales y bolsas alimentos al pueblo mayormente afectado económica y laboralmente por la pandemia, seguido de esto la vista de representantes del Comando Sur y otros enviados de la Casa Blanca al parecer en nuevo intento de negociar con los Estados Unidos, la presencia de bases estratégicas, militares o centros de espionaje en nuestro país. Estos y otros casos últimamente muy sonados han sido duramente cuestionados por diversos sectores de la sociedad panameña a través de los diversos medios de comunicación.

Al cumplirse los 57 años este 9 de enero de 2021, el panorama que nos muestra la actual coyuntura, nos dice una vez más que el legado histórico de los héroes y mártires de la gloriosa gesta del (9, 10,11 y 12) de enero de 1964, sigue presente en la lucha, el estudio y en el accionar cotidiano de todos los panameños que con mucho empeño y esfuerzo han de avanzar en la dirección correcta de la organización y la unidad verdadera, para lograr y concretar “El proyecto de Nación que sigue vigente, grabado en la imaginación popular”, como lo señaló el intelectual orgánico y luchador social panameño Dr. Marco Gandásegui (hijo).

¡Honor y Gloria a los Héroes y Mártires de la Gesta del 9, 10,11 y 12 de enero de 1964!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s