Promover una cultura de igualdad y respeto, además de campañas informativas de prevención y capacitación, creación de protocolos y medidas de protección para las víctimas, fue el objetivo del foro organizado por el Instituto de la Mujer de la Universidad de Panamá (IMUP), en conjunto con la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas, la Asociación Universitaria Reforma Estudiantil y la Fundación Claresas.

La Dra. Aracelly De León, directora del (IMUP), indicó que el acoso y ciberacoso en las mujeres tuvo sus orígenes en el siglo XX cuando no era permitido que las mujeres asistieran a las universidades.

“Fue a partir de la década de los años setenta que tuvieron la oportunidad de hacerlo, hoy por hoy y en el mundo la matrícula universitaria es esencialmente femenina, excepto con las universidades que tienen carreras consideradas masculinas”, sostuvo De León.

Para la docente el acoso en general se hizo una epidemia en este siglo, al ir unida de la proliferación de las redes sociales y cuyas consecuencias han sido devastadoras, al afectar a las mujeres de una manera más global ya que el ciberacoso no tiene límites, aunada a la falta de apoyo del estado panameño y de la academia hacia las mujeres que son y han sido víctimas de acoso sexual y laboral, sexismo, pero sobre todo por ser un problema de poder de género.

En ese sentido la estudiante de periodismo y miembro de la asociación universitaria Reforma Estudiantil, Gabriela Caballero, señaló que el foro busca que los estudiantes se instruyan y sepan identificar cuando es acoso o discriminación y cómo protegerse de ello.

El ciberacoso se realiza a través del empleo de la tecnología, a diferencia del acoso que se da de forma presencial (cara a cara), ejemplo de ello es el ciberacoso sexual, sextorsión, entre otras.

Mientras que el acoso se puede dar en diferentes modalidades cómo el laboral, sexual y escolar; se realiza de diversas formas: psicológico o moral, verbal, físico entre otros.

El Código Penal Panameño (art.178), dice que el acoso sexual es un delito que afecta la libertad sexual, de cualquier persona en su trabajo, escuela, sector religioso y se reconoce como una expresión de violencia contra la mujer.

Por: Ingrid Amaya V.      Foto: Yitzel Cruz.

Deja un comentario