El contrato entre Estado panameño y la Empresa Minera Panamá (subsidiaria de la minera canadiense First Quantum Minerals LST) es un “pésimo negocio” a juicio del economista, Felipe Argote, quien hizo un análisis de este acuerdo desde el punto de vista económico, donde evidencio con cifras reales que la minera nunca pagó al país impuesto sobre la renta a pesar de haber ganado 3,500 millones de dólares en utilidad neta. 

El análisis fue desarrollado por el especialista en economía, docente e investigador, durante una conferencia organizada por El Instituto del Canal de Panamá y Estudios Internacionales y la Facultad de Ingeniería, donde hizo un análisis de los estados financieros de la empresa en cuestión.

Para el año 2019 la empresa tuvo ganancias por el orden de los 90 millones, mientras que en el 2020 reflejan las cifras ganancias por 261 millones de dólares, pagando impuestos en otros países; mientras que en Panamá ni un solo centavo pagado.  En los Estados financieros de ellos queda reflejado que para el año 2021 tuvieron ganancias de 1,434 millones y en el año 2022 ganancias por 1,054 millones de dólares, pero no pagaron ningún tipo de impuestos a Panamá; indicando que para esta empresa este es “un buen negocio”.

Explicó en su ponencia que en otros países de África donde la empresa tiene operaciones pagaron el 38% en concepto de impuesto sobre la renta, eso significa que, si en Panamá se pagara lo que en África en un solo año la minera tenía que haber pagado 550 millones de dólares en concepto de impuestos sobre la renta al país.  Eso sin contar lo que debería pagar adicional por el cobre, oro, plata y todos los metales que se llevan del Istmo a costa de la destrucción ambiental”, señaló Argote.

Sostiene que esta empresa es un enclave colonial para Panamá, porque “Ocupan un espacio del país del doble del tamaño del distrito de San Miguelito, donde hay 7,000 personas y según contrato solo pueden entrar 4 funcionarios públicos, el gobierno paró la salida de productos, porque tenían las pesas mal calibradas; es decir, que “hacían trampa” y ahora el contrato lo resuelve eliminando la supervisión del Estado, así que pueden hacer los que les da la gana con ese espacio”.

Agrega que ellos pueden tener en ese espacio, “puerto, aeropuerto, pagar, cobrar por eso, meter la mercancía que quieran sin impuesto, simplemente bajándola en helicópteros o aviones, lo que a corto plazo lo convertiría en una nueva Zona del Canal”, donde los lugareños vivirán como en el pasado, lo que vivían los residentes del Chorrillo cuando estuvo la Zona del Canal.

El economista recomienda “rechazar el contrato” desde una perspectiva económica, donde se debe promover una empresa mixta o como se le llaman ahora alianzas público- privada donde el Estado tenga 49%, la empresa el 49% y los empleados de la mina el 2%.  Además de que debe ponerse plazo para salir del país en el 2037, porque debemos quedar con la propiedad del activo a fin de decidir como país si queremos dejarla en funcionamiento o no.

No podemos cuantificar cuanto nos ha representado en destrucción del ecosistema en 5 años de operar en un área virgen, pero en 40 años su impacto sería mayor y eso es lo que debemos tener cuidado.

Cabe destacar que Felipe Argote, es especialista en economía, tiene un doctorado en Administración de Negocios, ha sido catedrático de la Universidad de Panamá por más de 30 años, gerente de algunas empresas, fue vicepresidente de APEDE, entre otros cargos públicos.

Las palabras de apertura del evento estuvieron a cargo del decano de la Facultad de Ingeniería, Elias López, quien explicó que el objetivo de este debate es permitir espacios de discusión sobre temas de interés nacional, cumpliendo así la Universidad de Panamá con su rol de fortalecer los espacios de discusión, la academia y el desarrollo social.

Por: Irina Chan Castillo / Foto: Félix Villarreal.

Deja un comentario