El Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá y el Instituto Andaluz de Geofísica de la Universidad de Granada, desarrollan el proyecto internacional PASIS, una ambiciosa investigación que permitirá estudiar con mayor detalle la interacción entre las principales placas tectónicas que convergen en el país.

La iniciativa, financiada por el Ministerio de Innovación y Cultura de España, contempla el despliegue de una red sísmica temporal sin precedentes en Panamá, con más de un centenar de instrumentos distribuidos estratégicamente en el occidente del territorio nacional durante un período de hasta cuatro años.

Una red para entender el “punto triple” tectónico

Según explicó la profesora Mayubel Alvarado, del Departamento de Física de la Facultad de Ciencias Naturales, Exactas y Tecnología de la Universidad de Panamá, el proyecto se enfoca en una de las zonas más complejas desde el punto de vista geológico: el área donde interactúan las placas de Cocos, Nazca y Caribe con la microplaca de Panamá.

“Esta región concentra aproximadamente el 70 % de la sismicidad de toda Centroamérica, debido a la presencia del punto triple y de la fractura de Panamá”, señaló Alvarado, quien además desarrolla su tesis doctoral en la Universidad de Granada como parte del proyecto.

Para abordar este desafío científico, el equipo instalará 35 sismómetros de banda ancha autónomos, alimentados por baterías, que registrarán datos durante seis meses continuos antes de ser recolectados. A estos se suman 12 instrumentos de banda ancha que transmitirán información en tiempo real, gracias a un préstamo del Instituto Andaluz de Geofísica.

Cobertura territorial sin precedentes

La red sísmica abarcará extensas áreas del país, desde Punta Burica hasta Isla Colón, atravesando los distritos de Barú, Renacimiento y Changuinola, así como puntos estratégicos en Veraguas y la península de Azuero. Entre las comunidades incluidas se encuentran Santa Catalina, Mariato, Torio, Tonosí, Pedasí y Macaracas.

Además, se desplegarán estaciones en reservas privadas, fincas cafetaleras y centros del Smithsonian Tropical Research Institute, como Galeta, Coiba y Fortuna, lo que ha sido posible gracias a la colaboración activa de comunidades y propietarios privados.

“Las personas que viven en estas zonas son conscientes de la sismicidad y de los deslizamientos que enfrentan. Por eso han participado de forma muy comprometida, porque quieren entender qué ocurre bajo sus pies”, destacó Alvarado.

Instrumentos de alta densidad para mayor precisión

Una de las fases más innovadoras del proyecto contempla la instalación de 115 sismómetros de corto período, ubicados cada kilómetro a lo largo de un perfil norte-sur que cruzará el occidente del país. Esta densificación permitirá localizar sismos con una precisión sin precedentes y estudiar la deformación sísmica de la corteza y el manto superior.

El doctor José Ángel López Comino, investigador del Instituto Andaluz de Geofísica y uno de los responsables del proyecto, explicó que esta cobertura permitirá “dibujar la estructura interna de Panamá y diferenciar claramente las distintas zonas de subducción que convergen en el punto triple”.

Un esfuerzo científico internacional y multidisciplinario

El proyecto PASIS reúne a un equipo de especialistas de Panamá, Costa Rica, España, Alemania y Francia, entre ellos geofísicos, geólogos, sismólogos, vulcanólogos e ingenieros. Participan investigadores del GFZ de Alemania, del Instituto de Física del Globo de París y del Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá, liderado por su director, Néstor Luque, junto a técnicos y personal científico panameño.

“Sin el apoyo del Instituto de Geociencias de Panamá y su equipo técnico, este proyecto sería imposible”, subrayó López Comino, quien resaltó la importancia de la cooperación internacional para fortalecer las capacidades científicas del país.

Ciencia al servicio de la sociedad

Más allá del aporte académico, los investigadores coinciden en que uno de los objetivos centrales es traducir el conocimiento científico en información comprensible para la población, especialmente para las comunidades que viven en zonas de alta actividad sísmica.

“Queremos que este proyecto no solo genere datos, sino que ayude a las personas a entender qué sucede en su entorno y a fortalecer la cultura de prevención”, concluyó Alvarado.

Con PASIS, Panamá da un paso clave hacia una mejor comprensión de su compleja geología, fortaleciendo la investigación científica y sentando bases sólidas para la gestión del riesgo sísmico en el país.

Por: Irina Chan Castillo / Fotos: Félix Villarreal.

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