A pesar de su juventud, Lourdes Arjona Samaniego ha construido una trayectoria científica guiada por la curiosidad y el compromiso con el desarrollo sostenible. Su trabajo, centrado en transformar residuos en recursos, no sólo redefine el papel de la química en la industria, sino que también proyecta a Panamá hacia un futuro donde la innovación y la sostenibilidad van de la mano.
Originaria de La Polonia de Ocú, Arjona inició su formación en una escuela multigrado, continuando sus estudios secundarios en el Colegio Rafael Quintero Villarreal. Posteriormente ingresó a la Universidad de Panamá, donde obtuvo la licenciatura en Química Industrial. Su vocación por la ciencia la llevó a ampliar su formación en el extranjero, cursando un máster en Química Industrial en la Universidad de Zaragoza y actualmente se encuentra culminando un doctorado en Química en la Universidad de Granada.
Desde 2019 forma parte del programa de relevo generacional de la Universidad de Panamá, desempeñándose como profesora Asistente IV en la Facultad de Ciencias Naturales, Exactas y Tecnología, específicamente en la Escuela de Química. Además, integra el Grupo de Investigación e Innovación en Química Aplicada (GIIDQA), donde desarrolla investigaciones orientadas a soluciones ambientales.
ICH¿Cómo surgió su interés por la química y qué momento marcó su decisión de dedicarse a la investigación?
LA. Mi interés por la química surgió, más que nada, por una curiosidad profunda por la ciencia en general. Desde temprana edad me intrigaba entender cómo funcionan las cosas, por qué ocurren los fenómenos y cómo la ciencia permite explicar y transformar nuestro entorno.
La química, en particular, captó mi atención porque conecta lo visible con lo invisible: nos permite comprender desde las transformaciones más simples hasta procesos complejos con impacto en la vida cotidiana y la industria.
El momento que marcó mi decisión de dedicarme a la investigación fue durante mi formación universitaria, cuando tuve la oportunidad de involucrarme más de cerca en el trabajo experimental. Allí entendí que no solo quería aprender ciencia, sino también generar conocimiento, aportar soluciones y contribuir al desarrollo científico.
Además, durante las pasantías que realicé en empresas, pude observar que la investigación orientada a la optimización y mejora de procesos en Panamá es aún limitada. Esta experiencia me permitió reflexionar sobre la importancia de fortalecer la conexión entre la universidad y la empresa, y comprender que la investigación puede ser un puente clave para impulsar esa vinculación.
Ese contacto directo tanto con el ámbito experimental como con la realidad industrial despertó en mí la motivación de seguir profundizando en este campo.
ICH. ¿Cuántas publicaciones científicas tiene usted (mencione la más importante)?
LA. Actualmente cuento con 6 publicaciones científicas en revistas indexadas en Scopus (una de las mayores bases de datos bibliográficas de resúmenes y citas de literatura científica, técnica, médica y de ciencias sociales), las cuales han sido desarrolladas en colaboración con investigadores de la universidad donde realicé mi máster y en la que actualmente curso mis estudios de doctorado.
Adicionalmente, dispongo de 2 publicaciones en revistas indexadas de la Universidad de Panamá, elaboradas en conjunto con profesores de dicha institución.
En cuanto a la jerarquización de estas investigaciones, resulta complejo establecer un orden de importancia, ya que cada una ha representado un aporte significativo dentro de su área de estudio. En todas ellas se ha puesto el máximo rigor académico, compromiso y dedicación, contribuyendo de manera integral al desarrollo de mi línea de investigación.
ICH. ¿Cuál ha sido su investigación más relevante (explique en qué consiste y su importancia)?
LA. Mi investigación más relevante se centra en la valorización de residuos textiles mediante procesos de pirólisis (Pirólisis de residuos textiles: un enfoque sostenible para la gestión de residuos y la recuperación de recursos) , abordando el problema ambiental asociado a la creciente acumulación de estos desechos. Este estudio analiza cómo los residuos textiles pueden transformarse térmicamente en productos de valor añadido, como combustibles y materiales carbonosos, contribuyendo así a un modelo de economía circular.
La investigación consiste en la aplicación de procesos termoquímicos controlados para descomponer los residuos textiles en ausencia de oxígeno, evaluando variables operativas y su influencia en la obtención de productos sólidos, líquidos y gaseosos con potencial aprovechamiento energético y ambiental.
Su importancia radica en que ofrece una alternativa sostenible para la gestión de residuos textiles, reduciendo su impacto ambiental y promoviendo la recuperación de recursos. Además, contribuye al desarrollo de tecnologías limpias y a la transición hacia sistemas productivos más sostenibles, alineados con los principios de la economía circular y la mitigación del cambio climático.
ICH. ¿Qué retos enfrentó al integrarse al mundo de la investigación científica?
LA. Uno de los principales retos que enfrenté al integrarme al ámbito de la investigación científica fue superar el estigma de que los químicos industriales no estamos orientados hacia la investigación. Durante muchos años, en Panamá ha prevalecido la percepción de que quienes se forman en carreras con enfoque industrial deben limitar su ejercicio profesional exclusivamente a ese sector, alejándose de entornos propios de la investigación, como los laboratorios especializados.
No obstante, la evolución de los contextos profesionales y académicos ha demostrado que esta visión es limitada. La investigación constituye una función transversal que puede ser desempeñada por profesionales de diversas disciplinas, entre ellas el derecho, la química, la ingeniería, la enfermería y la biología. En mi trayectoria, he encontrado tanto posturas que desalentaban esta orientación profesional como, de manera más significativa, personas e instituciones que han respaldado y fomentado mi interés por desarrollar una carrera científica.
Este proceso ha fortalecido mi convicción de que la generación de conocimiento no está restringida a un perfil específico, sino que responde al compromiso, la formación continua y la vocación de quienes deciden aportar al desarrollo científico.
ICH. ¿Por qué considera importante vincular a los estudiantes con proyectos y pasantías en empresas o laboratorios?
LA. Considero fundamental vincular a los estudiantes con proyectos y pasantías en empresas o laboratorios, ya que estas experiencias permiten integrar de manera efectiva la formación teórica con la práctica profesional. A través de este tipo de vinculación, los estudiantes no solo consolidan los conocimientos adquiridos en el aula, sino que también desarrollan habilidades técnicas, pensamiento crítico y capacidad de resolución de problemas en contextos reales.
Asimismo, estas experiencias facilitan el acercamiento a las dinámicas del entorno laboral, fomentando competencias como el trabajo en equipo, la comunicación profesional y la adaptación a diferentes escenarios. La interacción con profesionales en ejercicio también contribuye a ampliar la visión del estudiante sobre su campo de acción y las diversas oportunidades que ofrece su disciplina.
Por otra parte, la participación en proyectos y pasantías, incluidas las pasantías internacionales fortalecen la motivación y el compromiso con el aprendizaje, al evidenciar la aplicabilidad e impacto de los conocimientos. En este sentido, estas estrategias no solo enriquecen la formación académica, sino que también favorecen una transición más sólida y pertinente hacia el ejercicio profesional.

ICH. ¿Qué proyectos o investigaciones está desarrollando usted actualmente?
LA. El tema de gestión de residuos desde la valorización termoquímica, que es el área de mi formación doctoral, permite desarrollar múltiples proyectos. Actualmente, en la última etapa de mi doctorado, estamos investigando la generación de hidrógeno a partir de ropa deportiva. La idea de esta investigación no es darle una segunda vida a la ropa, sino utilizarla como materia prima para producir otros productos, en este caso, hidrógeno que puede emplearse como combustible.
En Panamá, mantenemos vinculación con empresas de reciclaje textil y con otros grupos de investigación que han mostrado interés en este tema. Estamos convencidos de que, en unos años, lograremos posicionar a Panamá como el primer país de Centroamérica en utilizar la valorización termoquímica para la gestión de residuos, contribuyendo así a la mitigación de impactos ambientales.
ICH. En su opinión, ¿Qué desafíos enfrenta el país en la gestión de residuos industriales o textiles?
LA. A pesar de que Panamá cuenta con un marco legal relativamente completo para la gestión ambiental y de residuos, persisten desafíos estructurales que impiden una gestión eficaz de los residuos industriales y textiles. La brecha entre las normas existentes y su aplicación real refleja una falta de compromiso institucional y político que limita la efectividad de las políticas públicas en salud ambiental y sostenibilidad.
Entre las leyes que actualmente existen están, la ley General de Ambiente (Ley No. 41 de 1998) que establece los principios y obligaciones del Estado y de los particulares para la protección, conservación y recuperación del ambiente, e incluye definiciones relevantes sobre residuos y responsabilidad ambiental, la Ley No. 33 de 2018 – Política Basura Cero, la ley No. 276 de 2021 que regula de forma más específica la gestión integral de residuos sólidos y la Ley No. 6 de 2018 que establece la gestión integrada de residuos sólidos en las instituciones públicas como parte de las acciones de gestión ambiental. Estas normas reflejan una intención técnica y política de avanzar hacia una gestión moderna de residuos; sin embargo, su implementación efectiva sigue siendo débil, con deficiencias en la fiscalización, falta de infraestructura de tratamiento y reciclaje, y escasa voluntad política para traducir las leyes en acciones concretas.
Desafíos principales
- Implementación y cumplimiento insuficiente: Aunque hay leyes claras, frecuentemente no se aplican con rigor, y existe poca fiscalización de los generadores de residuos industriales y textiles.
- Infraestructura técnica limitada: La falta de plantas modernas de reciclaje, recuperación y tratamiento especializado dificulta la gestión adecuada de residuos complejos.
- Compromiso político y transparencia: Los gobiernos locales y las industrias muchas veces no priorizan la gestión ambiental, y en casos de impacto público, la información no siempre es transparente, reduciendo la participación ciudadana informada y la rendición de cuentas.
En síntesis, Panamá necesita no solo marcos legales avanzados, sino también voluntad política, recursos técnicos y mecanismos de cumplimiento efectivos para enfrentar los desafíos de los residuos industriales y textiles de manera sostenible.
ICH. Como investigadora joven, ¿qué significa para usted representar a una nueva generación de científicas panameñas?
LA. Para mí, representar a una nueva generación de científicas panameñas significa continuar el legado de quienes nos precedieron, estar sobre los hombros de gigantes que abrieron caminos en la ciencia, y usar esa base para inspirar y crear nuevas oportunidades. Es un compromiso con la curiosidad, la excelencia y la pasión, demostrando que las jóvenes panameñas podemos contribuir al conocimiento y al desarrollo de nuestro país.
ICH. ¿ Cúal sería su mensaje a los estudiantes que quieren incursionar en el mundo de la investigación?
LA. A los estudiantes que sueñan con la investigación: busquen lo que realmente les apasiona, atrévanse a explorar lo desconocido y súbanse a hombros de gigantes. Los retos están para superarlos, y cada esfuerzo que hagan puede transformar no solo su vida, sino también contribuir al progreso de nuestra patria. ¡Nunca dejen de aprender, de innovar y de creer en ustedes mismos!
La trayectoria de Lourdes Arjona confirma que la ciencia, cuando se combina con vocación y compromiso, puede convertirse en una herramienta real de transformación social y ambiental. Su trabajo no solo aporta soluciones innovadoras a problemáticas urgentes como la gestión de residuos, sino que también abre camino para que nuevas generaciones de panameños —especialmente mujeres— vean en la investigación un espacio posible y necesario.
En un país que enfrenta importantes desafíos en sostenibilidad, su apuesta por la química aplicada y la economía circular representa no solo una línea de estudio, sino una visión de futuro.
Aquí les compartimos las tres publicaciones científicas más recientes de la investigadora, Lourdes Arjona Samaniego:
- Valorización de residuos de vaqueros en carbón activado mediante activación con tiosulfato
- Seguridad alimentaria en Panamá: análisis espectroscópico y percepción ciudadana de envases poliméricos
- Análisis de lixiviados en carbón activado procedente de fuentes textiles: implicaciones para su uso como adsorbentes.
Por: Irina Chan Castillo / Foto: Cortesía de Lourdes Arjona






Deja un comentario