El Día Mundial del Agua es una fecha acordada y elegida para concienciar sobre la importancia crítica del agua dulce y promover una gestión responsable de este recurso esencial para la población mundial. Esto fue un compromiso internacional adquirido y respaldado por Panamá, que se resalta y reconoce anualmente desde el 22 de marzo desde 1993, fecha establecida por la Asamblea General de las Naciones Unidas ONU, en noviembre de 1992.
Es importante conocer que, el origen sobre el “Día Mundial del Agua”, se remonta a lo que fue la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, conocida también como la Cumbre de la Tierra, celebrada en noviembre del año 1992, en Río de Janeiro Brasil. Iniciativa de la ONU que desde ese momento buscaba mejorar la gestión y acceso al agua para apoyar el desarrollo sostenible, erradicar la pobreza y asegurar el bienestar humano, siguiendo la línea acordada en el contexto de la conocida Agenda 2030.
En el caso de Panamá, es un hecho de que muchos otros ríos a lo largo de la geografía nacional enfrentan situaciones de contaminación, por lo que, a la altura del tercer mes del año en curso 2026, esta efeméride (22 de marzo), es recibida en medio de una lamentable crisis existencial por la carencia y calidad de ese vital líquido en muchas regiones del país, afectando mayormente a pueblos y regiones pobres o apartadas donde no les llega y si llega es de madrugada. Basta ver lo que actualmente está ocurriendo por ejemplo en la región de Azuero, que desde mayo de 2025 viene atravesando una grave y prolongada crisis hídrica, con restricciones en el consumo de agua potable en Herrera y Los Santos.
Esta crisis, es consecuencia de la contaminación de los ríos La Villa y Estibaná por la grave contaminación a consecuencias de materia orgánica, agroquímicas y de bacterias fecales, vertidos por años a esos ríos, que han inhabilitado el suministro seguro y consumo, obligando a la población gravemente afectada a usar camiones cisterna o en otros casos a comprar agua embotellada (negocio rentable para los empresarios), ya que por la magnitud de la gravedad (aun no controlada y resuelta), existe la prohibición de consumo directo del grifo.
En definitiva, esta grave crisis de agua ha dejado a miles de residentes sin acceso al suministro potable directo del grifo, producto de la contaminación de estos ríos ya mencionados, causando un impacto de afectación en las plantas potabilizadoras Roberto Reyna de Chitré, y Rufina Alfaro de Los Santos, que hasta el momento impide que funcionen de manera óptima en beneficio los residentes en ambas regiones del país.
Muchos de estos residentes y pequeños comerciantes vienen señalando que la falta de este importante suministro no solo les afecta la rutina diaria en sus hogares o sitios de trabajo, sino que también está generando graves riesgos para la salud y además múltiples pérdidas económicas en negocios como hoteles, restaurantes y pequeños negocios vinculados al turismo.
En la región de Azuero y Los Santos, a nuestro entender, realmente no hubo nada que celebrar o conmemorar en el “Día Mundial del Agua”, ya que, a más de 11 meses de haber iniciado este grave problema de contaminación en estas regiones del país, los causantes de este grave daño han sido tratados o sancionados con “paños tibios” y en consecuencia los moradores manifiestan que la incertidumbre y la prolongación del problema han agotado la paciencia colectiva, generan sentimientos encontrados y desesperanza al no ver hasta el momento una respuesta real o salida a esta crisis, por parte del gobierno nacional. Entendiendo que el acceso al agua potable y en condiciones óptimas es un derecho básico y necesario, por ende, su ausencia impacta directamente en la higiene, en la prevención de enfermedades y sobre todo en la calidad de vida y salud de sus pobladores.
Es urgente abrir los espacios de diálogo a fin de resolver este grave problema con responsabilidad y compromiso real por parte de quienes gobiernan y administran el Estado panameño; como también aquellos que gobiernan localmente en estas regiones. Estableciendo políticas cónsonas y de planificación, cuya salida no debe ser Ni la Privatización, Tercerización, ni la Concesión de lo que es hoy el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales IDAAN, única institución pública que aún es del Estado y por ende del pueblo panameño.
Texto: Félix E. Villarreal V. / Foto: Ilustración generada por ChatGPT






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