Estudiantes de la Universidad de Panamá de disciplinas vinculadas con el estudio de la actividad sísmica participan en labores de análisis e investigación que desarrolla el Instituto de Geociencias (IGC) de la institución, con el propósito de evaluar las características geológicas y geomorfológicas asociadas al terremoto de magnitud 7.5 registrado el pasado 9 de octubre.

La profesora Julissa Sanjur, geóloga e ingeniera geóloga del IGC, explicó que los especialistas se encuentran procesando información científica para comprender los efectos del movimiento telúrico y aportar datos que contribuyan a evaluar el comportamiento del terreno y las posibles afectaciones en edificaciones y viviendas.

“Estamos en las instalaciones del Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá haciendo todos los análisis pertinentes y evaluando las características tanto geológicas como geomorfológicas que nos pudo haber dado el sismo, para poder entregarle a la población información científica”, señaló Sanjur.

La investigadora indicó que, a partir de los datos obtenidos, es posible realizar cálculos relacionados con la aceleración experimentada por las estructuras durante el movimiento sísmico y estimar posibles comportamientos futuros. No obstante, aclaró que estas proyecciones requieren actualizaciones constantes, integración de datos y trabajo especializado.

Sanjur destacó que la evaluación de un evento de esta magnitud requiere la participación de distintas áreas del conocimiento, entre ellas la sismología, la geología, la observación sismológica y los estudios de riesgo sísmico. La combinación de estas disciplinas permite construir una visión más amplia del fenómeno y generar información técnica para orientar a la población.

Ante la posibilidad de que continúe la actividad sísmica, la especialista hizo un llamado a la ciudadanía a mantener la calma, seguir los canales oficiales de información y acatar las instrucciones de evacuación que emitan las autoridades competentes.

Asimismo, enfatizó la importancia de no regresar a lugares identificados como peligrosos, especialmente cuando existen posibles daños estructurales o condiciones que requieren una evaluación técnica. Explicó que los datos disponibles deben continuar analizándose para comprender la evolución de la actividad sísmica y sus implicaciones.

También recomendó prestar especial atención a las personas en situación de mayor vulnerabilidad, como bebés, niños y adultos mayores, quienes pueden necesitar asistencia adicional durante una evacuación. Instó a las familias a mantenerlos bajo supervisión y a evitar su permanencia en edificaciones que presenten condiciones de riesgo.

Los trabajos que desarrolla el Instituto de Geociencias, con la participación de estudiantes universitarios, forman parte del esfuerzo científico de la Universidad de Panamá para estudiar el comportamiento sísmico del territorio nacional y contribuir con información sustentada en datos e investigaciones, al servicio de la prevención y la seguridad de la población.

Texto y foto: Redacción DIRP

Deja una respuesta