El Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá contabiliza un total de 917 réplicas asociadas al sismo que afectó la región de Azuero, de las cuales 411 han sido revisadas por el personal de turno y estudiantes que colaboran en el análisis de estos eventos, informó el director, Néstor Luque, la mañana de este lunes 19 de octubre.

El director explicó que la institución mantiene una vigilancia constante mediante su sistema automático de detección sísmica, que permite registrar los movimientos y dar seguimiento a la evolución de la actividad posterior al terremoto.

Detalló que las réplicas se mantienen, en su mayoría, en el rango de magnitudes de 3 a 4. No obstante, durante el fin de semana se registraron algunos eventos de mayor magnitud, entre ellos uno de 5.1 y otro de 4.8.

Pese a estos episodios, el comportamiento general de la actividad sísmica muestra una tendencia a la disminución cada vez se están espaciando más en el tiempo, señaló Luque, al referirse a la evolución de las réplicas.

Otros sismos registrados en el país

En relación con los movimientos sísmicos leves detectados en otras regiones de Panamá, el director indicó que estos eventos son compatibles con las características geológicas del territorio nacional, que está atravesado por numerosas fallas, algunas de ellas activas.

Mencionó que se registraron uno o dos sismos en el sector de Bocas del Toro, así como otro en la región fronteriza con Costa Rica, del lado de Chiriquí.

Aclaró que estos movimientos fueron detectados por el sistema de monitoreo, pero no guardan relación con el sistema de falla de Azuero, que continúa en un proceso de reajuste.

Según explicó, este sistema de fallas sigue su reacomodo hasta alcanzar nuevamente el equilibrio, para luego comenzar otro ciclo de acumulación de energía.

Advierten sobre posibles deslizamientos durante la temporada lluviosa

Además del seguimiento sísmico, el Instituto de Geociencias mantiene la evaluación de las zonas afectadas por deslizamientos. El director indicó que personal de la institución que trabaja en campo, junto con otros colaboradores, realizó una evaluación apoyada en imágenes satelitales para identificar los sitios donde se han producido estos eventos.

Ante las alertas por posibles temporales de lluvia, advirtió que es necesario mantener las precauciones en las áreas afectadas, debido a que las precipitaciones podrían provocar nuevos deslizamientos o movilizar materiales que permanecen acumulados en las márgenes de los ríos.

Explicó que estos sedimentos podrían ser arrastrados por corrientes fuertes durante las lluvias y ocasionar deslaves con mayores consecuencias para las comunidades.

Por ello, recomendó mantenerse alejados de las márgenes de los ríos, debido al riesgo de crecidas e inundaciones.

El Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá continúa con el monitoreo de la actividad sísmica y la evaluación de las áreas afectadas, mientras persisten las condiciones que podrían favorecer nuevos deslizamientos durante la temporada lluviosa.

Por: Irina Chan Castillo/ Foto: Cortesía de Geociecias.

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