El traslado de Panamá de la lista negra a la lista gris de la Unión Europea (UE) representa un avance en la evaluación internacional del país, pero todavía quedan requisitos por cumplir para salir definitivamente de estos registros. Así lo explicó la profesora Ana E. Patiño, de la Facultad de Economía de la Universidad de Panamá, al analizar las posibles consecuencias económicas de esta decisión.

“En este momento, salir de la lista negra no significa que van a llegar inversionistas europeos a Panamá. Sí mejora nuestra calificación en términos del riesgo de las inversiones, pero, en términos generales, pasamos de una lista negra a una lista gris. Es decir, no hemos salido del todo de la lista”, explicó la docente.

Patiño señaló que este cambio podría mejorar la imagen de Panamá ante la comunidad internacional y favorecer la llegada de inversión extranjera, aunque sus efectos no serán inmediatos. Añadió que otros factores económicos, como la relación entre el euro y el dólar, también influyen en las decisiones de los inversionistas.

Disciplina fiscal y transparencia, retos pendientes

La economista destacó que Panamá debe mantener el control de sus finanzas públicas, evaluar los riesgos de sus inversiones y cumplir las normas nacionales e internacionales para fortalecer la confianza de la comunidad financiera.

En ese contexto, expresó preocupación por las denuncias sobre un presunto fraude fiscal superior a los 42 millones de dólares en la Dirección General de Ingresos (DGI). A su juicio, este caso plantea interrogantes sobre los controles y la transparencia de las instituciones, precisamente cuando el país busca mejorar su reputación internacional.

“En momentos en que queremos salir de las listas grises y negras, se descubre un fraude fiscal en la Dirección General de Ingresos. Esto evidencia cuestionamientos sobre los procesos y la transparencia. Además, el hecho de que se mencione a un banco privado en este caso también genera preocupación”, manifestó.

Patiño advirtió que las dudas sobre la transparencia de la gestión pública y bancaria pueden afectar la confianza internacional. Por ello, consideró necesario reforzar los controles, garantizar procedimientos transparentes y asegurar que las instituciones cumplan las normas establecidas.

Gobierno celebra el resultado

Por su parte, el presidente de la República, José Raúl Mulino, celebró el anuncio de la Unión Europea con el mensaje: “Panamá salió de la lista negra, lo logramos”.

El mandatario atribuyó el resultado a las gestiones realizadas desde el sector privado y su administración, que incluyeron reuniones presenciales y planteamientos en foros internacionales para recuperar la confianza de la comunidad internacional.

Mulino sostuvo que esta decisión abre oportunidades para atraer inversiones, mejorar la competitividad y generar beneficios económicos para los panameños.

Aunque el Gobierno destaca el resultado como una victoria diplomática, Patiño considera que el país debe mantener sus esfuerzos para fortalecer la transparencia, la responsabilidad fiscal y el cumplimiento de las normas internacionales.

El reto será convertir esta mejora en la evaluación europea en mayor confianza internacional, nuevas inversiones y beneficios concretos para la economía panameña.

Por: Alfredo Melendez Moulton. / Foto: Generado por IA.

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