En Celebración al Día Internacional del Ballet, la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Panamá desarrolla con éxito la tercera edición del World Ballet Day, la institución repasa los cimientos el ballet en el país y destaca el éxito internacional de sus nuevas generaciones de talentos.

La historia del ballet clásico en suelo panameño comenzó a gestarse a mediados de la década de 1935, con la llegada de la señora Gladys Ponton, quien contrajo matrimonio con Julio Urtemate y abrió la primera escuela de danza del país (1935-1938). Ponton sentó las bases formativas e impulsó a los primeros varones de la danza nacional, como Julio Araúz y Luis Rodríguez, destacó Ana Acela Smith de la Facultad de Bellas Artes de la Escuela de Ballet.

Posteriormente, entre 1948 y 1953, la labor de doña Cecilia Pinel de Ramón permitió la creación de la primera Escuela Nacional de Danza, acercando el arte del movimiento a la niñez panameña por una cuota simbólica.

Durante los años 60, un grupo visionario integrado por Teresa Mann, Ileana de Sola, Otilia Tejeira, Nitzia Cucalón de Martín y Armando Villamil impulsó la creación de un ballet profesional. Esto fructificó en 1968 con el debut del Ballet Concierto de Panamá, bajo la dirección de Françoise Adret, que más tarde se convertiría en el Ballet Concierto Universitario gracias al respaldo del profesor Carlos Iván Zúñiga.

El proyecto del Ballet Nacional de Panamá se consolidó de manera oficial en 1970 con la creación del INCUDE (hoy Ministerio de Cultura) y el impulso del profesor Jaime Ingram junto a la profesora Nitzia Cucalón de Martín, cristalizando su primera presentación oficial en agosto de 1972. Asimismo, la presencia e influencia de la célebre bailarina Margot Fontaine dejó una huella profunda en el desarrollo del ballet en Panamá y Latinoamérica.

La profesionalización formal de la disciplina superior llegó de la mano del ex rector Carlos Iván Zúñiga y de la Dra. Isabel Barragán, quienes impulsaron la creación de la actual estructura de la Facultad de Bellas Artes. La Escuela de Danza nació formalmente gracias a la profesora Mireya Navarro, la secretaria Mirna Gómez y la profesora Ana Acela Smith, con el propósito de otorgar a los bailarines de la época una acreditación universitaria que validara su labor como maestros.

Actualmente, la Facultad ofrece la Licenciatura en Danza, un programa integral que se divide en cuatro énfasis especializados Ballet Clásico (considerado la base fundamental de toda danza) Danza Moderna, Jazz (con gran acogida y dinamismo rítmico), Folclore y Danzas de la Etnia Nacional.

Bajo el lema Más allá de la técnica, El arte de ser bailarín en escena, la Facultad de Bellas Artes lleva a cabo este año la tercera edición del World Ballet Day, un movimiento internacional nacido en 2014 que une a las compañías de ballet más prestigiosas del mundo como el Royal Ballet, el New York City Ballet, el American Ballet Theatre y compañías canadienses.

La profesora Bianca Tapia coordinadora del evento, destacó que la actividad cuenta con la participación especial de referentes de la danza nacional, como la destacada egresada y primera bailarina del Ballet Nacional de Panamá, Alexa Gutiérrez, quien hoy se desempeña como maestra, ensayadora y formadora de nuevas generaciones.

El rigor formativo de la universidad rinde frutos más allá de las fronteras. Ejemplo de ello es Diany Sofía Corro Vargas, estudiante de cuarto año de la licenciatura, quien recientemente representó con éxito a Panamá en competencias internacionales en Uruguay.

“El nivel técnico de trabajo fuera de Panamá es muy fuerte y avanzado, y me ha ayudado a mejorar un montón, aparte de la buena base que ya llevaba de aquí de la universidad. A las muchachas que quieren estudiar esta carrera les diría que no se rindan, sean consistentes y disciplinadas todos los días; al final, el resultado lo da el trabajo constante”, compartió la joven bailarina.

Por Yamileth Donalicio/ Fotos Ingrid Amaya

Deja una respuesta