Acceder al Hospital de Medicina Veterinaria de la Universidad de Panamá, ubicado en Corozal, es un paso necesario para quienes buscan atención de calidad para sus mascotas.
Sin embargo, antes de adentrarse en sus modernas instalaciones, es imprescindible atravesar la Garita del Hospital, un punto de entrada que requiere mejoras significativas en su infraestructura y comodidades internas.
Una de las áreas que demanda atención prioritaria es la reparación del sistema de aire acondicionado, vital para el personal de seguridad que trabaja en esta instalación las 24 horas del día, los 7 días de la semana, a pesar de que el horario de atención al público del hospital se limita de 7:00 a.m. a 3:00 p.m.
Es fundamental destacar que el Hospital de Medicina Veterinaria cuenta con diversas secciones especializadas, que abarcan desde cirugía y diagnóstico por imágenes hasta servicios clínicos y consultorios.

Además, se encuentra equipado con tres consultorios, una sala de inyecciones, dos quirófanos y una variedad de equipos de diagnóstico, incluyendo ultrasonido, endoscopia y rayos X.
Asimismo, dispone de un laboratorio clínico completamente funcional, donde se realizan análisis de sangre, hemogramas, determinaciones de glucosa, exámenes hormonales, coprológicos y citologías, junto con un área especializada para la preparación de instrumentación quirúrgica.
El compromiso académico del Hospital de Corozal con la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de Panamá es innegable.
La institución brinda sus instalaciones para que los estudiantes puedan realizar prácticas en diversas asignaturas, incluyendo cirugía, radiología y ultrasonografía, laboratorios y servicio social.
Estas oportunidades de aprendizaje en un entorno de vanguardia son esenciales para la formación de futuros profesionales en medicina veterinaria.
Es relevante mencionar que las instalaciones del hospital adquirieron el estatus de patrimonio de la Universidad de Panamá en 1999, cuando la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI) traspasó a la institución las instalaciones del antiguo Colegio Secundario de Curundú, que hoy es el Campus Universitario Harmodio Arias Madrid, junto con el Hospital Veterinario de Corozal.
Este legado histórico fortalece aún más la importancia y el compromiso de la Universidad con la excelencia en la atención veterinaria y la formación de profesionales altamente capacitados en el campo de la medicina veterinaria.
Por Alfredo Meléndez Moulton
Foto RR.PP.






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