Panamá ha registrado índices de radiación solar UV de hasta 17, que significa un riesgo extremo de daño por exposición al sol sin protección, siendo el Arco seco, Azuero (incluyendo Coclé), Panamá Oeste y David los sitios que presentan mayores dosis ante esta incidencia, explicó el profesor Alfonso Pino, director del Laboratorio de Física de la Atmósfera de la Universidad de Panamá.

Según el profesor Pino, de acuerdo con la escala que ha elaborado la organización Meteorológica Mundial, conjuntamente con la Organización Mundial de la Salud, un índice de 10 es muy alto, pero en la región de Azuero ha llegado a 13, y hemos registrado en Panamá índices hasta de 17.

En este sentido, Pino enfatizó que “los altos niveles de radiación solar UV están asociados, no solamente a que estamos en estación seca, sino que también nos encontramos bajo los efectos de un fenómeno o evento de El Niño, que de por sí aumenta las temperaturas, las sensaciones térmicas y contribuye al aumento de los niveles de radiación ultravioleta UV”.

“Las áreas o zonas del país que presentan mayores dosis de radiación ultravioleta UV son todo lo que representa el arco seco, Azuero incluyendo Coclé, Panamá Oeste, David y luego donde todavía son riesgosos en Panamá Metro y Este, pero no tan alto como en el arco seco propiamente dicho”.

Al respecto, Pino expuso que en Panamá Metro y Este, aunque son riesgosos, los niveles de radiación son menos intensos, además que la cobertura nublosa especialmente en el Caribe, atenúa la radiación UV, a diferencia de los sitios de latitudes altas como montañas, donde el ozono juega un papel clave de protección solar.

Asimismo, indicó que en la estación ubicada en el Centro Regional Universitario de Azuero (CRUA), a una hora entre las 11:25 a.m. el valor es de 10, pero entre las 12:30 p.m. a 1:30 p.m. se alcanzan valores máximos llegando a 12.

Por su parte, el experto señala que, entre los resultados de El Niño está la disminución de las precipitaciones, e incluso puede generar sequía y que, tomando en cuenta el último informe de la NOAA (Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica), señala que este evento es fuerte, pero puede pasar a ser muy fuerte, extendiéndose posiblemente a fines de abril y principios de mayo, con probabilidad de un 54% de extenderse hasta julio.

Por ello, desde 1998, el Laboratorio de Física de la Atmósfera de la Universidad de Panamá, ha clasificado los niveles de radiación UV en todo el país, determinando índices y dosis, llegando a completar un estudio que identifica las áreas críticas; es decir, que los riesgos de exposición prolongada a la radiación UV pueden tener repercusiones, no sólo de quemaduras, sino también de posible cáncer de piel, ya que las exposiciones repetidas acumulan daño celular, aumentando el riesgo de carcinomas e incluso un melanoma maligno.

“Si una persona va a la playa y sufre una quemadura intensa con levantamiento de ampolla, pero ese tipo de evento lo repite periódicamente, cada cierto tiempo va a la playa y nuevamente experimenta una quemadura grave, se predispone a un melanoma y se constituye a ser un candidato a melanoma. Esto no va ocurrir de un año a otro, sino ocurre usualmente de acuerdo a los dermatólogos, en los jóvenes que van a eventos en playa, pero no sale en la juventud. El melanoma se presenta cuando la persona está en los 20 años en adelante, y si no es detectado antes de un año, no hay posibilidad de revertir el proceso y que la persona experimente una curación completa de ese cáncer, pues hay metástasis inevitable. El melanoma es un cáncer muy agresivo, cuya metástasis puede llegar a los pulmones y al cerebro”.

Pino ofreció recomendaciones ante los altos niveles de radiación UV, enfatizando la importancia de evitar la exposición solar entre las 9:00 a.m. y las 4:00 p.m., el uso de bloqueador solar cada 2 horas, preferiblemente físico (deja una capa blanca sobre la piel), usar protección con sombreros y camisas manga larga.

También indicó que es importante saber que la sensación térmica eleva los golpes de calor, porque tienen efectos fisiológicos de riesgos para la salud, como taquicardias, desmayo, presión sanguínea baja y en las personas que particularmente tienen alguna afección cardiaca puede generar un infarto.

“Si la persona se mantiene fuera de casa por largo tiempo con una sensación térmica elevada, arriba de 40-45° Celsius que es común en los meses de marzo y abril, hay una alta deshidratación siendo extremadamente peligrosa para la salud, por eso debe evitarse estar en exteriores a menos que sea estrictamente necesario”.

Actualmente, la Universidad de Panamá cuenta con estaciones meteorológicas ubicadas en el campus central Octavio Méndez Pereira, Centro Regional Universitario de Veraguas (CRUV), Facultad de Ciencias Agropecuarias (FCA-David, Chiriquí), Centro Regional Universitario de Azuero (CRUA) y un radiómetro ubicado en el campus central.

En ellas se miden todos los parámetros meteorológicos como temperatura media máxima, media y mínima; humedad relativa máxima, media y mínima; sensación térmica o índice de calor máxima, media y mínima; precipitación (lluvia); niveles de radiación ultravioleta UV y de manera discreta la concentración de material en la atmósfera, que será reforzada con la adquisición de una estación moderna que permitirá medir de manera constante la concentración de aerosoles y partículas contaminantes, proporcionando esa información a la comunidad.

Por: Ingrid Amaya V.    Fotos: Félix Villarreal V./Prof. Alfonso Pino.

Deja un comentario