Con jornadas que inician antes del amanecer, personal reducido y una vocación de servicio inquebrantable, la Cafetería de la Facultad de Humanidades, conocida como «Hacia la Luz», es un pilar fundamental del bienestar estudiantil en la Universidad de Panamá.

Su labor va más allá de la alimentación: representa un apoyo directo a la permanencia universitaria y a la lucha contra la pobreza.

La licenciada Manuela Rodríguez, administradora de la cafetería “Hacia la Luz”, explica cómo se organiza el equipo de trabajo para garantizar, día a día, el servicio alimentario a cientos de estudiantes.

“Nosotros tenemos dos turnos. El turno de la mañana inicia desde las cinco y media, pero el personal entra desde las 4:20 o 4:25 de la madrugada. El turno de la tarde empieza a las dos y media y se extiende hasta las ocho de la noche, o de once a seis cuando estamos en periodo de exámenes”, detalló Rodríguez.

En cuanto a la distribución de funciones, explicó que cuentan con un área anexa especializada en emparedados y bebidas calientes como cappuccino y café expreso, además de malteadas. Allí se preparan emparedados de jamón, tuna, pollo y opciones derretidas.

En la cocina principal se inicia desde temprano con la preparación del desayuno, que incluye empanadas, tortillas, carimañolas, yuca sancochada, huevos hervidos y revueltos, jamón, chorizos, tajadas y, en ocasiones, patacones. Los acompañamientos incluyen crema, café y té.

“El desayuno subsidiado para el estudiante cuesta 50 centavos e incluye un alimento principal (como patacón, pan o empanada) con huevo revuelto o hervido, más una bebida. Si no toma café ni té, puede optar por crema. Ese es el desayuno completo que ofrecemos”, explicó.

El almuerzo mantiene la misma lógica: el menú estudiantil incluye arroz, menestra y carne, o bien arroz, ensalada y carne. También tiene un costo de 50 centavos, y los estudiantes pueden solicitar doble porción por un dólar. “Nunca paramos el doble menú en esta cafetería”, aseguró.

Respecto al personal, Rodríguez fue clara en señalar que trabajan con una dotación mínima: “Por turno somos pocos. En la mañana hay un cocinero, un auxiliar, tres despachadoras y un mozo. Igual en la tarde. Pero esta es una cafetería grande, y en el día servimos más de mil menús. Necesitaríamos el doble de personal para operar de manera ideal”.

A pesar de las limitaciones, destaca el compromiso del equipo: “Estamos aquí para darle el servicio a los estudiantes. Nos debemos a ellos. Llegamos a las cuatro de la madrugada, aunque esa no sea nuestra hora de entrada, pero lo hacemos con el corazón. Sabemos que esta comida subsidiada ayuda a romper el ciclo de pobreza. Muchos estudiantes vienen solo con el pasaje, y aquí pueden alimentarse por 50 centavos. Algunos comen dos o tres platos porque la situación en el país es difícil”.

Rodríguez concluyó con orgullo: “Nos enfocamos en servir a los estudiantes por encima de administrativos o profesores. Nuestra recompensa es ver que ellos siguen adelante gracias a este apoyo”.

Por: Alfredo Meléndez Moulton.

Foto: Félix Villarreal.

2 respuestas a «Cafetería de Humanidades: compromiso, esfuerzo y más de mil menús diarios al servicio del estudiante»

  1. Avatar de Damaris vargas
    Damaris vargas

    muy bien excelente

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  2. Avatar de Damaris vargas
    Damaris vargas

    Me parece exelente

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