En los laboratorios donde se estudia por qué algunos tumores sobreviven incluso a los tratamientos más agresivos, el trabajo del investigador panameño Edgardo Castro Pérez apunta a una de las preguntas más complejas de la oncología contemporánea: ¿cómo logran ciertas células cancerígenas evadir los fármacos y reaparecer con mayor capacidad de invasión? Desde el estudio de mecanismos moleculares de resistencia en melanoma metastásico hasta la caracterización genética de la población panameña, su trayectoria científica conecta biología molecular, medicina traslacional y genómica poblacional en una línea de investigación orientada a comprender enfermedades de alto impacto para la salud pública.
Nacido en ciudad de Panamá y criado en el corregimiento de Pedregal, Castro-Pérez construyó una carrera científica marcada por la investigación multidisciplinaria. Es licenciado en Biología con orientación en Microbiología y Parasitología por la Universidad de Panamá, donde realizó su tesis de licenciatura en genética molecular. Posteriormente obtuvo el Doctorado (Ph.D.) en Biología Celular y Molecular en la Universidad de Puerto Rico, especializándose en mecanismos celulares y moleculares relacionados con memoria y aprendizaje en el cerebro. Más adelante desarrolló estudios postdoctorales en cáncer y células madre pluripotentes inducidas en la Facultad de Medicina de la Universidad de Wisconsin.
Actualmente se desempeña como profesor e investigador del Departamento de Genética y Biología Molecular de la Universidad de Panamá, además de investigador tiempo completo en cáncer en INDICASAT-AIP y miembro del Sistema Nacional de Investigación de la SENACYT.
Su interés por la investigación científica comenzó durante la educación secundaria, motivado por el estudio de los organelos celulares y el ADN. Más adelante, durante su formación universitaria, encontró inspiración en docentes e investigadores del área de genética molecular, especialmente en el trabajo del profesor Carmelo Ciniglio y del investigador Carlos Ramos, quien fue su mentor de tesis. Aquellas primeras experiencias se ampliaron al integrarse como asistente de investigación en estudios de genética poblacional panameña dirigidos por los investigadores Tomás Arias y Lucía Jorge, en la Facultad de Farmacia de la Universidad de Panamá.
Estructura genética y cáncer
Ese primer acercamiento derivó en una de sus líneas científicas más relevantes: el estudio de la estructura genética y ancestral de la población panameña. Sus investigaciones, desarrolladas mediante marcadores clásicos, InDels y microsatélites STR, permitieron analizar decenas de miles de cromosomas autosómicos de individuos provenientes de distintas regiones del país. Los resultados evidenciaron que la población panameña presenta una estructura genética altamente polimórfica, con distintas contribuciones ancestrales amerindias, africanas y europeas según la región geográfica.
Más allá de reconstruir la historia biológica del mestizaje panameño, estos hallazgos sugieren posibles asociaciones entre la composición genética regional y la predisposición diferencial a enfermedades no transmisibles, como cáncer o diabetes. Investigaciones más recientes del grupo han comenzado a identificar variantes genéticas potencialmente relacionadas con susceptibilidad a estas patologías, abriendo nuevas perspectivas para estudios epidemiológicos y medicina personalizada en Panamá.
Sin embargo, el núcleo de su investigación actual se concentra en el cáncer y, particularmente, en los mecanismos de resistencia terapéutica. Castro-Pérez explica que la resistencia a fármacos constituye uno de los principales obstáculos clínicos en oncología moderna y está vinculada a más del 90 % de la mortalidad asociada al cáncer. Aunque algunos tumores responden inicialmente a los tratamientos, ciertas células sobreviven y desarrollan mecanismos celulares y moleculares que les permiten evadir las terapias, regenerar tumores y producir metástasis.
Gran parte de su trabajo se ha centrado en el melanoma maligno metastásico, considerado el cáncer de piel más letal. Sus investigaciones han explorado cómo pequeñas subpoblaciones de células madre tumorales —incluso menores al 1 % del tumor— pueden sobrevivir a los tratamientos y dar origen a nuevas células resistentes. Este fenómeno involucra procesos de plasticidad celular y diferenciación molecular que podrían convertirse en blancos terapéuticos para futuros tratamientos más efectivos.
Para abordar estas preguntas, su grupo utiliza estrategias de secuenciación genómica, transcriptómica, cultivos son líneas celulares y modelos animales. El objetivo es identificar mecanismos moleculares asociados a resistencia adquirida y descubrir nuevas dianas terapéuticas que permitan mejorar la supervivencia de pacientes con melanoma y otros tipos de cáncer, incluyendo leucemias resistentes a tratamientos convencionales.
Desafío estructural de investigar
La relevancia internacional de estos estudios se refleja en el impacto de sus publicaciones científicas. Hasta la fecha, Castro-Pérez acumula cerca de 30 publicaciones en áreas como cáncer, neurociencias, filogenética y genética poblacional. Sus trabajos sobre melanoma resistente a fármacos han superado las 160 citaciones internacionales, mientras que sus investigaciones sobre genética ancestral panameña continúan siendo referencia para estudios poblacionales y biomédicos en la región.
A pesar de los avances, el investigador reconoce que hacer ciencia en Panamá continúa siendo un desafío estructural. Señala que la limitada inversión nacional en investigación, la dependencia de insumos importados, la burocracia en los procesos de compra y la necesidad de fortalecer infraestructuras científicas afectan el desarrollo de proyectos de alto nivel. No obstante, destaca el papel de programas impulsados por la SENACYT, el Sistema Nacional de Investigación y las convocatorias de investigación de la Universidad de Panamá como motores fundamentales para el crecimiento científico nacional.
Para Castro-Pérez, el desarrollo de la investigación depende también de las nuevas generaciones. Su principal consejo para estudiantes interesados en la ciencia es cultivar la curiosidad intelectual como motor de aprendizaje y descubrimiento. Considera que esa curiosidad, acompañada de disciplina y formación científica, puede conducir a escenarios y contribuciones que inicialmente parecen inalcanzables.
El perfil académico y científico de Edgardo Castro-Pérez representa una muestra del potencial de la investigación biomédica panameña para insertarse en debates globales sobre genética, cáncer y medicina de precisión. Desde Panamá, sus investigaciones buscan responder preguntas fundamentales sobre la biología del cáncer y contribuir al desarrollo futuro de terapias capaces de enfrentar uno de los mayores retos de la medicina contemporánea.
Compartimos con ustedes algunas de sus investigaciones:
- Conectando los puntos: célula de origen del melanoma, plasticidad de la célula tumoral, transdiferenciación y resistencia a los fármacos.
- Ascendencia genética de la población panameña: estructura polimórfica, genes amerindios chibchan y perspectivas biológicas sobre las enfermedades.
- Células madre pluripotentes inducidas derivadas de melanoma: un modelo para comprender el origen celular del melanoma y la resistencia a los fármacos.
- Estructura genética de la población panameña: genes ancestrales e implicaciones biomédicas.
- Fotoproductos desmetilados del azul de toluidina O como fotosensibilizadores de tipo II
Por: Irina Chan Castillo / Foto: Cortesía Dr. Castro Pérez.






Deja un comentario