Durante el mes de mayo, Panamá conmemora el Mes de la Etnia Negra, una celebración que reconoce el invaluable aporte histórico, cultural, académico y social de la población afrodescendiente al desarrollo del país y del continente.
En este contexto, la Universidad de Panamá se suma a esta importante conmemoración resaltando historias inspiradoras que reflejan la lucha, la resiliencia y el poder transformador de la educación.
Una de esas figuras emblemáticas es John Morton-Finney, conocido como uno de los últimos “Buffalo Soldiers” o “soldados búfalo”, cuya vida se convirtió en un símbolo de perseverancia y excelencia académica. Su historia continúa inspirando a generaciones por demostrar que el aprendizaje no tiene límites de edad ni barreras sociales.
Morton-Finney nació el 25 de junio de 1889 en Kentucky, Estados Unidos, hijo de un exesclavo y de una madre libre, en una época marcada por la segregación racial y las profundas desigualdades sociales.
A pesar de ese difícil contexto, a los 22 años ingresó al Ejército de los Estados Unidos y formó parte del 24.º Regimiento de Infantería, integrado por soldados afroamericanos conocidos históricamente como los “Buffalo Soldiers”.
Entre 1911 y 1914 prestó servicio militar en Filipinas, donde alcanzó el rango de sargento y solicitó convertirse en oficial, demostrando desde joven su disciplina y liderazgo.
Posteriormente regresó a Estados Unidos y comenzó una extraordinaria trayectoria académica que lo llevaría a obtener 11 títulos universitarios a lo largo de su vida.
Además de servir en la Primera Guerra Mundial como parte de la Fuerza Expedicionaria Estadounidense en Francia, Morton-Finney dedicó gran parte de su vida a la educación.
Fue maestro en escuelas públicas de Indianápolis y el primer docente contratado en la escuela secundaria Crispus Attucks en 1927, donde posteriormente dirigió el departamento de lenguas extranjeras.
Su pasión por el conocimiento lo llevó a graduarse en áreas como matemáticas, francés, historia y educación, además de obtener cuatro títulos en derecho.
A los 75 años alcanzó uno de sus últimos grados académicos en la Universidad de Butler y continuó ejerciendo la abogacía hasta los 106 años de edad.
Quienes lo conocieron afirmaban que nunca dejó de aprender. Incluso con más de 100 años asistía a seminarios universitarios con el entusiasmo de un estudiante principiante, convencido de que la educación era un proceso permanente.
John Morton-Finney falleció el 28 de enero de 1998 a los 108 años, dejando un legado que trascendió generaciones. Su vida fue reconocida en Estados Unidos con homenajes académicos y educativos, incluyendo centros y residencias estudiantiles que hoy llevan su nombre.
Para la Universidad de Panamá, compartir historias como la de Morton-Finney durante el Mes de la Etnia Negra representa una oportunidad para reflexionar sobre la importancia de la inclusión, la igualdad de oportunidades y el acceso a la educación como herramientas de transformación social.
Asimismo, la conmemoración reafirma el compromiso de la primera casa de estudios superiores con la valoración de la herencia afrodescendiente y el reconocimiento de figuras históricas que, desde distintos espacios, abrieron caminos de superación, dignidad y excelencia para las futuras generaciones.
Por: Alfredo Melendez Moulton. / Foto: cortesía face2faceafrica.com






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