A sus 30 años, Reynaldo Ruiz tiene claro lo que quiere: graduarse como profesional y conseguir un empleo y utilizar sus conocimientos para ayudar a su familia.
Actualmente cursa el segundo año en la Licenciatura en Desarrollo de Aplicacion Tecnologica en la Extensión Universitaria de Soná, en Veraguas. Su camino universitario ha estado marcado por el esfuerzo, ya que vive con una discapacidad de movilidad. Sin embargo, esto no le ha impedido continuar con sus estudios ni trabajar por la meta que se ha propuesto.
Para Reynaldo, estudiar representa mucho más que asistir a clases. Es una oportunidad para prepararse, conseguir mejores posibilidades laborales y construir un futuro para él y su familia.
Por eso, su mensaje para otros jóvenes es claro: perseguir sus sueños y no detenerse ante los obstáculos.
“Hay que seguir adelante y luchar por lo que uno quiere”, es el espíritu que transmite desde su experiencia como estudiante universitario.
Reynaldo también valora que la Universidad de Panamá lleve la educación superior hasta comunidades como Soná. Para él, contar con una universidad cerca de su lugar de residencia significa tener la posibilidad de acceder a una carrera profesional sin que la distancia o las dificultades económicas sean una barrera.
En Soná, donde muchas familias enfrentan limitaciones económicas, la presencia de la Universidad de Panamá ha abierto oportunidades para que jóvenes de la región puedan formarse profesionalmente y posteriormente aportar al desarrollo de sus comunidades.
La profesora Camila Cisneros, directora de la Extensión Universitaria de Soná, señaló que los estudiantes con discapacidad reciben acompañamiento a través de la Oficina de Equiparación de Oportunidades, como parte de las acciones dirigidas a facilitar su permanencia y participación en la vida universitaria.
La historia de Reynaldo es también una muestra de lo que significa acercar la educación superior a las comunidades. Detrás de cada estudiante hay una meta, una familia y un deseo de salir adelante.
Él todavía tiene camino por recorrer, pero su objetivo está definido: graduarse, ejercer la profesión que eligió y ayudar a su familia.
Mientras continúa sus estudios, Reynaldo deja una invitación a otros jóvenes que aún dudan si pueden alcanzar sus metas: no permitir que los obstáculos decidan hasta dónde pueden llegar.
Por: Karla Marciaga / Foto: Frank Summer






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