El Centro Regional Universitario de San Miguelito (CRUSAM) de la Universidad de Panamá entregó al país 362 nuevos profesionales de la promoción 2025-2026, quienes culminaron una importante etapa de formación académica y se preparan para contribuir al desarrollo social y económico de la nación.
La ceremonia reunió a autoridades universitarias, docentes, familiares e invitados especiales, en un acto que destacó el esfuerzo de los graduandos, el respaldo de sus familias y el papel de la educación superior pública como herramienta de superación y movilidad social.
Uno de los momentos más significativos fue la participación del rector de la Universidad de Panamá, doctor José Emilio Moreno Ramos, quien presidió su primera ceremonia de graduación desde que asumió la Rectoría el 1 de octubre de 2026.
Quince días después de iniciar su gestión, el rector entregó sus primeros diplomas de grado, en un acto que calificó como una ocasión de orgullo y satisfacción.
Una graduada que convirtió el sacrificio en inspiración
La voz de los graduandos estuvo representada por María Damaris Luna Camaño, quien obtuvo el primer puesto de la Licenciatura en Educación Primaria. Su discurso se convirtió en uno de los momentos emotivos de la ceremonia, al recordar los sacrificios, las dificultades y las experiencias compartidas durante los años de formación universitaria.
“Hoy no es un día ordinario en el calendario de nuestras vidas; es el día en que concluyen años de sacrificio, madrugadas silenciosas, batallas invisibles y triunfos compartidos”, expresó ante sus compañeros.
Luna Camaño dedicó palabras de agradecimiento a Dios, a sus familiares, a los profesores y al personal administrativo del CRUSAM, reconociendo que detrás de cada título existe una red de personas que contribuye a hacer posible el éxito académico.
Uno de los pasajes más conmovedores de su intervención estuvo dedicado a la memoria de su madre, a quien atribuyó parte de la fortaleza que le permitió continuar sus estudios a pesar de las dificultades.
“Mamá, este título también es tuyo”, manifestó, al recordar que los valores, las enseñanzas y las oraciones de su progenitora fueron una fuente de motivación para alcanzar la meta.
La graduada también exhortó a sus compañeros a reconocer el sacrificio de sus padres, parejas, hijos y demás familiares, quienes acompañaron el proceso con apoyo económico, paciencia y aliento en los momentos más difíciles.
Al dirigirse a los nuevos profesionales, hizo un llamado a ejercer sus carreras con ética, excelencia y sensibilidad social. Sostuvo que el verdadero desafío de la graduación comienza al incorporarse al mundo laboral, donde los conocimientos adquiridos deben ponerse al servicio de la sociedad.
Asimismo, destacó la importancia de continuar los estudios mediante especializaciones, maestrías y doctorados, aprovechando las oportunidades de formación que ofrece la Universidad de Panamá.
Rector apuesta por la calidad académica y una universidad más cercana a las comunidades
Durante su intervención, el rector José Emilio Moreno Ramos felicitó a los 362 graduandos y resaltó el esfuerzo que representa culminar una carrera universitaria, especialmente en medio de las dificultades económicas y sociales que enfrenta el país.
El rector señaló que, según las cifras mencionadas en su discurso, aproximadamente el 35 % de quienes ingresan al primer año de la Universidad de Panamá logra graduarse. Ante esta realidad, manifestó la necesidad de fortalecer las estrategias institucionales para aumentar la cantidad de egresados, sin sacrificar la calidad de la formación profesional.
Moreno Ramos indicó que el CRUSAM constituye un pilar para el desarrollo del distrito de San Miguelito y sus comunidades cercanas. Por ello, consideró necesario revisar la oferta académica del centro regional para determinar si las carreras responden efectivamente a las necesidades de la población y a las demandas del mercado laboral.
“Debemos diseñar aquellas carreras que verdaderamente se requieren, apuntando siempre a la calidad antes que a la cantidad”, expresó.
También planteó la importancia de fortalecer los requisitos de ingreso y ofrecer alternativas de capacitación a los aspirantes que todavía no reúnan las competencias necesarias para iniciar una carrera universitaria, de manera que puedan prepararse y volver a postularse.
Entre las iniciativas anunciadas, destacó la propuesta de implementar, a partir de 2027, un servicio social integral e interdisciplinario de 130 horas, en el que estudiantes de distintas carreras trabajen conjuntamente en comunidades para contribuir a resolver problemas concretos.
La iniciativa contempla la participación de disciplinas como arquitectura, medicina, trabajo social, enfermería, psicología y educación, entre otras, con el propósito de aprovechar sus conocimientos para generar un mayor impacto social.
El rector también reiteró la importancia de estrechar los vínculos de la universidad con los gobiernos locales, las comunidades, las instituciones públicas, las empresas privadas y las organizaciones no gubernamentales, además de impulsar tanto la investigación científica como la investigación de campo.
Al referirse a los futuros profesionales, les pidió mantener un profundo sentido de pertenencia hacia su alma mater y recordar que la Universidad de Panamá representa una oportunidad de superación y movilidad social para miles de panameños.
Finalmente, manifestó su expectativa de que el próximo año la comunidad universitaria pueda desarrollar sus actividades en las nuevas instalaciones del CRUSAM, un proyecto que busca ofrecer mayores espacios, modernidad y mejores facilidades para la enseñanza y el aprendizaje.

CRUSAM reafirma su compromiso con San Miguelito
Por su parte, el director del Centro Regional Universitario de San Miguelito, Edgardo Rodríguez, destacó que la graduación representa mucho más que la culminación de un programa académico: constituye la celebración de los sueños alcanzados, la perseverancia y la capacidad transformadora de la educación.
Rodríguez inició su intervención expresando la solidaridad de la comunidad universitaria con las familias afectadas por el reciente evento sísmico del 9 de octubre de 2026, que generó preocupación y afectaciones en distintos hogares del país.
En ese contexto, reconoció la labor del Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá, cuyos especialistas mantienen el monitoreo de la actividad sísmica mediante la red nacional y contribuyen con información científica para orientar a la población y a los organismos de protección civil.
El director resaltó que esta labor demuestra cómo la universidad trasciende las aulas y pone sus conocimientos al servicio de la vida, la seguridad y el bienestar de la ciudadanía.
Asimismo, definió al CRUSAM como un espacio de oportunidades y movilidad social para los habitantes de San Miguelito, un distrito cuyo espíritu de lucha y aspiraciones de superación encuentran en la educación pública una vía para construir mejores oportunidades.
Rodríguez también destacó las iniciativas académicas que permiten acercar la educación superior a poblaciones en condiciones especiales, incluidos los programas desarrollados en centros penitenciarios, y defendió el principio de que el derecho a aprender y la dignidad humana deben prevalecer independientemente de las circunstancias personales.
Al dirigirse a los graduandos, los exhortó a ejercer sus profesiones con responsabilidad, honestidad, creatividad y compromiso con el bien común. También agradeció a los docentes, administrativos y familiares, cuyo acompañamiento hizo posible que los estudiantes alcanzaran esta meta.
Una nueva generación llamada a transformar el país
El segundo puesto lo ocupó Laurin Osiris Martínez Vega, de la Licenciatura en Administración de Recursos Humanos y el tercer puesto fue para Gina Juliette López Rangel, de la Licenciatura en Educación Preescolar.
La graduación de los 362 nuevos profesionales del CRUSAM reafirma el papel de la Universidad de Panamá en la formación de ciudadanos preparados para responder a los desafíos nacionales y contribuir al bienestar de sus comunidades.
Los discursos de las autoridades y de la representante de los graduandos coincidieron en un mensaje fundamental: el título universitario no constituye el final del aprendizaje, sino el comienzo de una nueva responsabilidad con la sociedad.
Para los integrantes de la promoción 2025-2026, la ceremonia marca el inicio de una etapa en la que deberán demostrar sus conocimientos, defender los valores éticos y convertir las oportunidades recibidas en aportes concretos para Panamá.
Con esta nueva promoción, el Centro Regional Universitario de San Miguelito renueva su compromiso con la educación superior pública, la inclusión y la formación de profesionales capaces de contribuir a una sociedad más justa, solidaria y preparada para el futuro.
Por: Alfredo Meléndez Moulton / Foto: Félix Villarreal.






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