El “Día de las Madres” es un acontecimiento familiar emotivo, afectivo y de amor que, por tradición histórica, busca resaltar esta importante figura, así como por su valor y entrega, que se constituye en un pilar fundamental en el seno de cada familia en todo el mundo. Al margen de creencias religiosas, culturales, políticas, ideológicas, económica o sociocultural los ciudadanos del mundo lo celebran, disfrutan y comparten en familia, amistades y hasta en rituales.
Para los panameños, la fecha del 8 de diciembre cada año, trae a la mente celebrar “El Día de Las Madres”, razónpor la cual, y escudriñando un poco sobre la referencial historia, consideramos importante conocer y compartir los orígenes de esta celebración y sus diferentes connotaciones.
La primera de esta se remonta al antiguo Egipto donde la diosa Isis, conocida como “La gran Diosa Madre”, fue objeto de cultos y homenajes mitológicos por los pobladores de esa civilización. Otra referencia es la que se describe de la antigua Grecia, donde se le rendían honores a Rea, nombre de aquella mujer identificada como la Madre de los dioses Zeus, Poseidón y Hades. Igualmente, los romanos llamaron a esta celebración Hilaria cuando la adquirieron de los griegos; y esta se celebraba el décimo quinto día del mes de marzo de su calendario en el templo de Cibeles y, durante tres días consecutivos, se realizaban todo tipo de ofrendas y rituales para resaltar la figura de esta gran mujer y madre de los dioses.
En el caso de nuestro continente, específicamente en México, los aztecas dentro de su tradición cultural y religiosa también honraban la maternidad de la diosa Coyolxauhqui o Maztli, la madre de su dios Huitzilopochtli que, según ellos, era representada por la luna. Esta mitología cuenta que durante la creación del mundo Coyolxauhqui fue muerta a manos de las estrellas, que celosas, le quitaron la vida para que no diera a luz a su hijo Huitzilopochtli, quien representaba al sol; sin embargo, éste sí pudo nacer, venciendo a las tinieblas y dando con su brillo, vida y esperanza.
Para otros pueblos originarios, en la región de Centro y Suramérica, el “Día de La Pachamama”, o Madre Tierra, es celebrado por la mayoría de las culturas y pueblos originarios, incluyendo Panamá, por ser la gran madre, generadora de la vida, símbolo de fecundidad por su capacidad para producir, bendecir y engendrar plantas, minerales, animales, alimentos, agua y otros medios de subsistencia para el ser humano. Por ejemplo, los Quechua y Aimaras celebran y rinden un gran culto a La Pachamama; acto ancestral que se remonta a la época preincaica, es decir, antes de que la región fuera anexada al Tawantinsuyu (las cuatro regiones juntas) o al propio Imperio Inca. En el caso de Panamá, los grupos originarios celebran y reconocen ese gran valor de vida que les permite Abya Yala.
En otro sentido histórico, ante la llegada, conquista y colonización (invasión y saqueo), de los españoles en nuestra América, los presbíteros del catolicismo basados en su doctrina religiosa transformaron todas estas celebraciones ancestrales y originarias, para inculcar y honrar de esta forma a la figura de la Virgen María, la madre de Jesús; en el conocido santoral católico, que a partir de la definición del dogma, contenido en la bula “Ineffabilis Deus” (en latín, ‘Inefable Dios’), nombre de la carta apostólica del papa Pío IX, en la que declara el dogma de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María, que fue promulgada el 8 de diciembre de 1854. A razón de esto es que el día 8 de diciembre es la fecha que los católicos adoptaron para la celebración del “Día de la Madre”.
Esta celebración, en otro contexto, pero con un origen algo más contemporáneo se remitirá al denominado “Día de Madres Amigas” (Mother’s Friendship Day), y las reuniones Mother’s Day Meetings (al Día de reunión de madres), organizadas entre 1,865 y 1,868, por Ann María Reeves Jarvis, reconocida activista social durante y después de la guerra civil norteamericana, quien se reunía con las madres para intercambiar sobre distintos temas de actualidad en su entorno político, social y económico de la época.
Sobre esta misma línea anteriormente descrita, pero en otro sentido histórico e igual de importante a mencionar, es que, a razón de los conflictos políticos y represivos en épocas de las dictaduras militares a nivel de centro y sur américa durante los años 60, 70´ y parte de los 80´, surgieron diversas expresiones organizadas precisamente por Madres que reclamaban las desapariciones y asesinatos de sus hijos. La referencia más conocida y organizada a través de los años ha sido la de Las Madres de Plaza de Mayo de Argentina.
Importante destacar que la mayoría de los países de Latinoamérica y del mundo, celebran el Día de las Madres durante el mes de mayo. Tal es el caso de países como: Alemania, Australia, Austria, Bélgica, Brasil, Chile, China, Canadá, Colombia, Croacia, Cuba, Dinamarca, Ecuador, EE.UU., Estonia, Filipinas, Finlandia, Grecia, Holanda, Honduras, Italia, Japón, Letonia, Liechtenstein, Nueva Zelanda, Perú, Puerto Rico, República Checa, Suiza, Taiwán, Turquía, Ucrania, Uruguay y Venezuela; celebra el Día de las Madres el segundo domingo de mayo.
Arabia Saudita, El Salvador, Emiratos Árabes Unidos, Guatemala, India, Malasia, México, Omán, Pakistán, Qatar y Singapur, lo celebran el 10 de mayo. El 14 de mayo se celebra en Samoa, el 15 de mayo en Paraguay; el 26 de mayo en Polonia, en Bolivia el 27 y en Nicaragua el 30 de mayo.
A diferencia de todos estos países y por la influencia católico-religiosa, en Panamá, el 8 de diciembre se celebra el “Día de las Madres”,fecha vinculante a la Declaración del dogma de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María, que fue promulgada el 8 de diciembre de 1854, mediante la carta apostólica del papa Pío IX.
Por Félix Villarreal Foto: Tomada de Internet






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