Por: Félix E. Villarreal V.

Aunque pase un tanto desapercibido para los universitarios y demás ciudadanos de nuestro país, en Panamá, la fecha del 18 de abril como todos los años celebra el “Día Internacional de los Monumentos y Sitios”, en el que se visitan o resaltan obras arquitectónicas, esculturas, murales, monumentos, sitios históricos o ancestrales, que son parte enriquecedora del patrimonio histórico y cultural de nuestro país, de frontera a frontera.

En nuestro Istmo, a pesar de los saltos, acontecimientos o conflictos ocurridos a lo largo de nuestra historia antes y durante nuestra evolución como República, tenemos la dicha de ser un país geográfica y culturalmente con un sitial muy hermoso y con una historia realmente fascinante, donde los monumentos y sitios forman parte de nuestras raíces, costumbres y tradiciones, por lo que hay que preservarlos para que también sean la herencia de las actuales y futuras generaciones.

En ese sentido y, sobre el tema que nos convoca, es importante conocer que esta fecha conmemorativa de los monumentos y sitios fue propuesta en el año de 1982 por el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS), por sus siglas en inglés; y en 1983 fue aprobada por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), con el fin de visibilizar la diversidad de monumentos y sitios culturales existentes, buscando con ello, destacar el esfuerzo que realizan los países a nivel mundial comprometidos con el rescate de la memoria histórico-cultural.

La Convención del Patrimonio Mundial, aprobada por la Conferencia General de la UNESCO un 16 de noviembre de 1972, que hasta el año 2010 había sido ratificada por 187 Estados Partes, hace unos años atrás señaló como en una especie de alerta que: “el deterioro o la desaparición de un bien del patrimonio cultural y natural constituye un empobrecimiento nefasto del patrimonio de todos los pueblos del mundo”. Esto de hecho llamó a cada uno de los Estados suscritos a prestar mucha atención y asumir políticas dirigidas a su protección.

En el caso de Panamá, a través del Ministerio de Cultura desde hace varios años, se ha unido a esta celebración instituida por la UNESCO, reconociendo y resaltando con ello la importancia de los distintos monumentos y sitios extraordinarios existentes a lo largo y ancho de nuestra geografía nacional, sumando con ello importantes esfuerzos con instituciones públicas, académicas y privadas, a fin de buscar y aportar con los recursos disponibles para la investigación, conservación, restauración y promoción de estos.

En ese contexto, la Universidad de Panamá, como instancia académica y de educación superior, comprometida desde siempre con la conservación y promoción de los monumentos y sitios como parte de nuestra memoria y patrimonio histórico, registra que en octubre de 1947, el Dr. Octavio Méndez Pereira, nuestro primer rector, gestionó y solicitó que el monumento de Miguel de Cervantes Saavedra que había sido erigido en 1923 en plaza del barrio La Exposición, al conmemorarse 300 años de la muerte del autor de “El Quijote”, fuese trasladado a la Primera Casa de Estudio Superiores, mismo que hoy resalta en lo alto de La Colina.

Entendiendo que este no es el único en la Casa de Méndez Pereira, ya que en ella se encuentra el emblemático, histórico e ícono escultural “Hacia La Luz”, del autor Angiolo Vannetti, obsequiada por el Dr. Octavio Méndez Pariera colocada en 1954, y ubicado frente a la Vía Transístmica por los predios del parque de Humanidades, existe otro gran monumento monolítico y arquitectónico “A Octavio Méndez Pereira” del autor Estanislao Arias Peña (q.e.p.d.), confeccionado en 1982 y dedicado al insigne y primer rector de la Universidad de Panamá, ubicado a un costado de la Biblioteca Interamericana Simón Bolívar.

Hay otros monumentos en mayor o menor escala que se ubican dentro de nuestra máxima casa de estudios por toda su extensión nacional, que van desde destacados académicos, científicos, líderes políticos y luchadores como: Guillermo Patterson Jr., Carlos J. Finlay, Agustín Colamarco Schettini, Bernardo Lombardo, Pedro J. Sosa, el Dr. Justo Arosemena, Eloy Alfaro, Andrés Bello, Simón Bolívar, Mohandas Gandhi, José Martí, Nelson Mandela, César A. Sandino, Victoriano Lorenzo, Ascanio Arosemena, entre otros como: Monolitos Precolombinos, ubicados en el área de Humanidades y de Comunicación Social, los murales en relieves en exteriores e interiores que han quedado como legado del maestro Carlos Palomino (q.e.p.d.), o la obra Nunca Más” confeccionada en relieve y acero, del maestro Roy Arcia, que nos recuerda el sitio exacto donde se inició con la primera incursión de la policía nacional cuando entró por la fuerza en 1998 y se dio la violación de la autonomía universitaria.

En resumen, así como en diversos puntos del país existen monumentos y sitios maravillosos conocidos y aun por conocer un poco más; los monumentos y obras antes mencionadas forman parte de ese enriquecido patrimonio histórico y cultural de nuestra Universidad de Panamá. Institución del saber, que desde la academia debe mantener ese compromiso de continuar impulsando e impartiendo conocimiento en esta temática, para que la generación actual de jóvenes comprenda el valor y la importancia de estos sitios o puntos de referencias en cuanto a su significado, historia, protección y conservación.

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