Redacción y Foto: Rocío L. Rivera T.
Los laboratorios del Departamento de Microbiología y Parasitología de la Escuela de Biología de la Universidad de Panamá se posicionan como centros clave para la vigilancia y el estudio de patógenos. Equipados con tecnología avanzada y un equipo multidisciplinario de expertos, estos laboratorios no solo contribuyen a la comprensión de microorganismos que amenazan la salud humana, sino que también juegan un papel crucial en la formación de futuros científicos y en el diseño de estrategias para la salud pública.
Desde la investigación sobre bacterias y virus emergentes, hasta el desarrollo de técnicas diagnósticas de vanguardia, este departamento trabaja incansablemente para enfrentar los desafíos que presenta el mundo microbiano. Estos no solo son los laboratorios del departamento, sino que también hacen el apoyo en la parte académica para que los estudiantes puedan crear su destreza de manejo y todo en la parte de microbiología y parasitología.
Origen de los laboratorios
El Dr. Alex Martínez Torres, coordinador de los laboratorios de Microbiología Experimental y Aplicada (LAMEXA) y Microbiología de Aguas (LAMA), indica que los laboratorios fundados por la Dra. Blanca de Hernández, a finales de los años 70, han sido laboratorios baluarte en el área de la microbiología, principalmente en la microbiología experimental y aplicada y la microbiología ambiental.
Estos laboratorios, en sus inicios, estaban en la Escuela de Biología, y en 1997 los actuales laboratorios que pertenecen a la Vicerrectoría de Investigación y Postgrado (VIP) estuvieron listos para instalarse con todos los equipos, insumos y reactivos. Actualmente, estos laboratorios siguen teniendo la función de apoyar a la academia en la parte de las tesis de licenciatura y de maestría; apoyar a los estudiantes en cursos especializados en Departamento de Microbiología y Parasitología; cursos como microbiología de agua; microbiología del suelo; aeromicrobiología y otros cursos especializados en biología molecular.
Desde 1997 a la fecha por estos laboratorios han pasado muchos estudiantes; en donde un equipo de docentes e investigadores conformado por el Dr. Torres; Humberto Cornejo; Jordi Querol y Fermín Mejía Meléndez se ha encargado que los estudiantes puedan realizar algunos laboratorios especializados que no se cuentan en la parte académica. En estos laboratorios se realiza microbiología clásica ambiental, pero también se está incorporando la parte molecular para que sirva como una herramienta para tomar decisiones por las autoridades de salud.
Equipos y avances tecnológicos
Para Martínez, en los laboratorios se ha hecho la microbiología ambiental clásica, donde detectamos por métodos clásicos, bacterias, otros microorganismos, pero principalmente el fuerte de este laboratorio es el ácido bacteriano, lo que ha hecho que el laboratorio se haga más competitivo.
El especialista indica que en estos laboratorios se inició con equipos donados por el Smithsonian, y ahora a través de los fondos que se han conseguido con los proyectos de investigación se han adquirido equipos novedosos para realizar técnicas moleculares; cuantificar ácidos nucleicos; proteínas con micro diluciones; centrífuga al vacío que seca con frío muestras de ácidos nucleicos, de proteínas o de microorganismos aislados, siendo este equipo el único en el país.
Además, los laboratorios cuentan con equipo como centrífugo refrigerado y agitadores con temperatura, adquiridos poco a poco a través de los proyectos de investigación financiados, principalmente por la Secretaría Nacional de Ciencia Tecnología e Innovación (SENACYT), el Ministerio de Ambiente y la Vicerrectoría de Investigación y Postgrado (VIP).
Funciones de los laboratorios de investigación
En este contexto, Martínez explicó que los laboratorios están divididos en nueve cubículos que apoyan al Departamento de Microbiología y Parasitología. Entre los equipos que se pueden encontrar en estos laboratorios está un termociclador en tiempo final y un equipo especializado denominado Nanodrop; un extractor automático de ácido nucleico; centrífugas refrigeradas, baño maría; cuartos de congeladores de menos de 20, ultracongeladores hasta menos 80 grados centígrados, fotodocumentador que es altamente especializado donde las fotos se digitalizan; electroforesis en gel de poliacrilamida, entre otros equipos de alta tecnología.
Cultivos de células en el país
Martínez, por su parte, subrayó que hay muy pocos laboratorios de cultivo de células en nuestro país, en los institutos especializados como el Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud (GORGAS), el Instituto de Investigaciones Científicas y Servicios de Alta Tecnología de Panamá AIP (INDICASAT). Esos son los laboratorios que tienen de cultivo de células, y la Universidad de Panamá cuenta con uno para el cultivo de células para aislar virus.
Bacterías resistentes
Según Jordi Querol, doctor en el Departamento de Bioquímica y Nutrición de la Facultad de Medicina y miembro del Sistema Nacional de Investigación, la Organización Mundial de la Salud ya está diciendo que las bacterias resistentes van a ser una de las principales causas de mortalidad en el mundo en los próximos 30 a 40 años; para el 2050 se espera que probablemente sea de las primeras causas de mortalidad, principalmente afectando a niños menores de 5 años y adultos mayores.
Aclaró que cuenta con dos líneas de trabajo en los laboratorios, una que está desarrollando moléculas orgánicas para ver cómo estas se pegan a las enzimas que tienen esas bacterias que les permiten eliminar los antibióticos y bloquearlas. La otra línea de investigación es con un estudiante de maestría, haciendo expresar esas proteínas que confieren la resistencia en bacterias, para luego extraer esa proteína y purificarla.
El experto Querol indica que se necesita un equipo especializado, pero no cuentan en el laboratorio, por lo que solicitan el apoyo en farmacología. En dónde se trabaja en purificar esas proteínas para ponerlas en contactos con moléculas orgánicas para ver si son capaces de unirse.
Microorganismos multirresistentes
Por su parte, Fermín Mejía Meléndez, docente e investigador en el Departamento de Microbiología, trabaja en los laboratorios con una línea de investigación, en donde ha hecho en los últimos años proyectos que sean multicomponentes, trabajando con bacterias, virus e incluso algunos parásitos.
Mejía agregó que trabaja en la microbiología ambiental, estudiando las aguas, aire, suelo y alimentos. En esta sección se ha trabajado evaluando la variación de los niveles de contaminación mediante el uso de bacterias indicadoras en distintos puntos de la bahía del país, sin limitarse solo a las aguas, sino también al aire para ver los aerosoles, indicadores microbianos de contaminación fecal, buscando virus entéricos, parásitos y hongos.
Importancia de los proyectos de investigación
En estos laboratorios, se realizan proyectos que tienen relevancia en la salud pública, la seguridad alimentaria y la conservación ambiental. Además, los laboratorios están equipados con tecnología avanzada que facilita la identificación y el estudio de agentes patógenos, así como su relación con enfermedades emergentes y los ecosistemas. En conclusión, estos laboratorios son una pieza clave para el desarrollo científico del país, contribuyendo al avance del conocimiento, apoyando a la academia y a los futuros profesionales del país.






Deja un comentario