Por primera vez en su historia, el campus Harmodio Arias Madrid de la Universidad de Panamá fue objeto de un inédito asedio policial que culminó con la detención de seis estudiantes y un funcionario administrativo, lo que ha provocado una ola de indignación y repudio en toda la comunidad universitaria.

El Defensor de los Universitarios, Gilberto Marulanda, denunció públicamente la grave violación a la autonomía universitaria al señalar que “la Policía Nacional, su director y el ministro de Seguridad mantienen un retén en la puerta principal del campus, requisando a estudiantes, docentes y administrativos, impidiendo el acceso libre, en flagrante violación de la ley”.

La decana de la Facultad de Psicología, Marita Mojica, también se pronunció enérgicamente, lamentando que la Policía Nacional tratara al personal universitario como delincuentes comunes. “Bajaban a nuestros estudiantes de los buses institucionales, revisaban sus pertenencias, y lo mismo hacían con docentes y administrativos en vehículos particulares. Usaron gases lacrimógenos mientras se impartían clases, afectando gravemente a la comunidad educativa”, expresó con consternación.

Asimismo, el presidente de la Asociación de Profesores de la Universidad de Panamá (APUDEP), José Álvaro, denunció que se trata de una acción directa del gobierno nacional: “Ya lo habíamos advertido. El presidente Mulino ha decidido intervenir en la Universidad. Hoy, en el campo histórico de Curundú, la fuerza pública ha herido y maltratado a nuestros jóvenes”.

Álvaro responsabilizó al presidente Mulino y a sectores empresariales aliados de cualquier desenlace trágico: “Están provocando un baño de sangre. El pueblo debe mantenerse firme, pero sin caer en provocaciones. Abajo la reforma, abajo la represión”.

Por su parte, el director del Campus de Curundú, Roberto Carrasco, calificó lo sucedido como un claro abuso policial, al reafirmar que el 29 de abril de 2025 se violó la autonomía universitaria con el ingreso injustificado de la Policía Nacional al campus central.

Los representantes de la Universidad de Panamá, su cuerpo docente, estudiantil y administrativo, exigen el cese inmediato del asedio policial, la liberación de los detenidos y el respeto irrestricto a la autonomía universitaria, un principio consagrado en la Constitución que no puede ni debe ser vulnerado bajo ninguna circunstancia.

Por: DIRP

Deja un comentario