En un mundo donde el conocimiento es una de las llaves más valiosas para abrir puertas, estudiar una carrera universitaria no solo es una meta académica, sino una inversión en el futuro. En Panamá, elegir dónde cursar una licenciatura, maestría, postgrado o doctorado implica mucho más que comparar costos: significa apostar por la calidad del centro de estudios que marcará el rumbo de toda una vida profesional.

En el país, existen varias universidades que imparten la Licenciatura en Derecho y Ciencias Políticas, entre ellas, destaca la Universidad de Panamá, con una sólida trayectoria en la formación de abogados que terminan ocupando cargos importantes en el sistema de justicia panameño o instituciones del Estado.

Solo en el Campus Central, la Facultad de Derecho inscribe en promedio 480 estudiantes al año y gradúa alrededor de 250. A esta cifra se suman los egresados de los Centros Regionales donde también se dicta la carrera, alcanzando un total aproximado de 530 nuevos abogados formados anualmente en la Universidad de Panamá.

El decano de esta unidad académica, Hernando Franco, sostiene que el costo promedio de cursar la Licenciatura en Derecho y Ciencias Políticas en la UP ronda los 4,900 dólares desde el primer año hasta la finalización de la carrera. La principal inversión recae en la adquisición de códigos y libros, considerados el material más costoso para los estudiantes, de forma similar a lo que ocurre en Medicina con los libros especializados, aunque existen ediciones más económicas. 

Los gastos se elevan al sumar además los trámites y requisitos de graduación, que también representan un desembolso significativo.

Beneficios de la UP

Explica el Dr. Franco que la Facultad cuenta un equipo de psicólogos y trabajadores sociales que pertenecen a la Vicerrectoría de Asuntos Estudiantiles (VAE), que se encargan de evaluar la situación socioeconómica de los estudiantes. Aquellos que demuestran una condición social vulnerable pueden acceder a exoneraciones de matrícula, siempre y cuando mantengan un buen desempeño académico. El proceso se gestiona a través de la facultad, que remiten los casos a la VAE para su aprobación.

La Facultad ofrece diversos beneficios a sus estudiantes, uno de ellos es el acceso a una Cafetería Universitaria, donde el menú tiene un costo simbólico de 0.50 centavos. Además, gracias al apoyo de la VAE, algunos alumnos en condiciones sociales especiales reciben este servicio de forma gratuita.

Otro de los recursos destacados es la Biblioteca Demófilo de Buen, considerada una de las más completas en el ámbito jurídico. Además de contar con un amplio catálogo físico, brinda acceso a internet y a bases de datos de otras universidades, lo que permite consultar textos jurídicos especializados de forma gratuita.

La formación práctica también ocupa un lugar central.  Los estudiantes realizan su pasantía en el Consultorio Jurídico de la Facultad y cuentan con un Salón de Audiencia, donde pueden practicar juicios orales que son la modalidad actual. También existen convenios con instituciones estatales y bufetes privados, para que realicen sus prácticas, esta experiencia externa representa una oportunidad clave, ya que muchos de los alumnos más destacados son contratados de inmediato por las entidades donde desarrollan sus pasantías.

Calidad Educativa

El decano explica, que para garantizar la calidad de la formación que reciben los estudiantes, “la Facultad cuenta con profesores de alto nivel”, 45 de ellos con doctorado, muchos formados en otros países o regiones como: Estados Unidos, México, Colombia, Europa, Sudamérica, Centroamérica y aquí en el país.  Inclusive hay un grupo nuevo de 5 o 6 profesores, muy jóvenes, que acaban de regresar en el Programa de Relevo Generacional, por lo cual considera que tienen “una calidad de docentes de primera”.

La Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad de Panamá avanza en la actualización de sus programas de estudio con una malla curricular renovada, según el Dr. Franco, cada cuatro o cinco años se revisan los planes de estudios de las distintas carreras, y en esta ocasión, la carrera de Derecho cuenta con un diseño actualizado que incorpora nuevos enfoques de formación.

Uno de los cambios más relevantes ha sido la inclusión de contenidos sobre mediación, una práctica que responde a las tendencias modernas en materia jurídica, donde se busca evitar los procesos judiciales tradicionales mediante la resolución alterna de conflictos. “La mediación es un criterio nuevo que hemos incorporado en los últimos programas”, señaló el Dr. Franco.

La Facultad se prepara además para recibir la visita de pares evaluadores en la primera quincena de octubre. Para este proceso, se han revisado los programas académicos y se han reforzado las condiciones necesarias que exige el proceso de acreditación, incluyendo formación ecológica y cultural en la malla curricular.

El trabajo no se limita al Campus Central. Los pares evaluadores también recorrerán los Centros Regionales, donde la Facultad de Derecho mantiene presencia con profesores altamente calificados. “La Universidad de Panamá cumple con una función social extraordinaria a través de sus extensiones, algo que muchas otras universidades no hacen”, destacó el decano.

La acreditación de esta facultad presenta un reto particular por su cobertura nacional. Actualmente, la carrera de Derecho se imparte en alrededor de 12 Centros Regionales y Extensiones, lo que hace del proceso un ejercicio más complejo y exigente que en otras unidades académicas.

Decano de Derecho de la UP, Dr. Hernando Franco, explica que la carrera esta en proceso de acreditación.

La Facultad de Derecho oferta dos maestrías, una en Derecho Penal y Derecho Civil y Privado, un doctorado polivalente con doce salidas; además de una gran variedad de cursos y diplomados, en asocio con instituciones públicas y privadas.

Costos vs Calidad

Para el estudiante, Rafael Ruiloba, quien cursa el tercer año de la carrera de Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad de Panamá, su paso por esta institución ha sido una experiencia enriquecedora. Desde siempre tuvo la meta de ingresar a esta facultad, no solo porque es la universidad oficial de la República, respaldada en el artículo 103 de la Constitución, sino también por la trayectoria y prestigio de sus docentes; muchos de ellos son magistrados, jueces y fiscales con gran experiencia profesional, además de un sólido compromiso con la academia.

Ese respaldo, asegura, ha sido clave no solo para fortalecer el aprendizaje, sino también para abrir puertas en el ámbito laboral. “Al momento de buscar pasantes, los bufetes y abogados miran con atención a los estudiantes de la Facultad de Derecho de la Universidad de Panamá, porque reconocen la formación que recibimos”, comenta. En su caso, ha encontrado oportunidades en el área de servicio procesal civil, un campo altamente demandado en la práctica jurídica.

El vínculo con el Órgano Judicial también representa una salida importante para los estudiantes, quienes suelen ser considerados como asistentes u oficiales mayores en distintas instancias de la administración de justicia.

Destaca que el ambiente académico cuenta con otros recursos de apoyo, tales como: una biblioteca amplia y de acceso extendido, que funciona incluso en horario nocturno, lo que permite a los estudiantes avanzar en investigaciones, lecturas o trabajos de manera flexible.

Otro de los espacios que destaca es el Consultorio Jurídico, donde los estudiantes próximos a graduarse pueden aplicar sus conocimientos al servicio de la comunidad, siempre bajo la guía de profesionales. Este contacto con la práctica social fortalece el sentido de responsabilidad y compromiso con la sociedad. A ello se suma una cafetería con precios accesibles, que contribuye a que los alumnos puedan permanecer en la facultad durante largas jornadas.

Finalmente, considera que los planes de estudio se mantienen actualizados y responden a las exigencias del presente. Asignaturas como medicina legal, derecho bancario o forense aportan una mirada contemporánea a la formación de los futuros juristas. “La facultad no solo nos prepara para el mundo académico, también nos impulsa a insertarnos en la práctica profesional con herramientas sólidas”, concluye.

Los estudiantes de la Facultad de Derecho de la UP, Eduardo Mojica (izq.) y Rafael Ruiloba (der).

Eduardo Mojica, se encuentra realizando su trabajo de grado para obtener la Licenciatura en Derecho y Ciencias Políticas en la UP, actualmente labora en el Órgano Judicial. Relata que «la Universidad de Panamá le brindó la oportunidad de estudiar la carrera que siempre soñó sin que el factor económico fuera un obstáculo».

Mojica destaca el prestigio y la trayectoria de la Universidad de Panamá en la formación de juristas. Asegura que «en esta universidad la exigencia académica es alta y que los profesores aportan una valiosa experiencia práctica».

Reconoce que, si bien la infraestructura no alcanza el nivel de algunas universidades privadas, la formación académica y la preparación de sus egresados son igual de sólidas y competitivas.

Mojica recuerda que cuando estudiaba destinaba entre 120 y 150 dólares mensuales, los cuales eran utilizados principalmente a gastos de transporte y alimentación. Para reducir costos en materiales, recurría a la biblioteca, compartía copias con sus compañeros y aprovechaba algunos recursos digitales gratuitos.

Cuenta que sacrificó tiempo de descanso y oportunidades de trabajo, porque «estudiar Derecho exige muchas horas de lectura y preparación, pero al final, cada sacrificio valió la pena, porque estaba invirtiendo en su futuro».  Concluye diciendo que la universidad pública le permitió acceder a estudios superiores, algo que de otra manera no hubiera sido posible.

Datos generales UP

La Universidad de Panamá es la institución de educación superior más grande del país, con una población estudiantil que asciende a 83,595 estudiantes, de los cuales el 68,07% son mujeres y el 31,93% hombres. Cada año se gradúan en promedio 10,187 profesionales, y en sus 90 años de historia ha formado a más de 300 mil egresados en diversas disciplinas.

La presencia de la UP es nacional, con sus principales sedes en el Campus Central Octavio Méndez Pereira y en el Campus Harmodio Arias Madrid, además de contar con 10 Centros Regionales, 5 Extensiones Universitarias y 27 Programas Anexos distribuidos en el interior del país. En total, la universidad oferta 349 carreras, de las cuales 188 son de pregrado y 161 de posgrado, todas a costos accesibles.

La carrera de Derecho y Ciencias Políticas, cuenta con una matrícula de 6,500 estudiantes en el Campus Central y Centros Regionales. La licenciatura tiene una duración aproximada de cuatro años y 205 créditos, con un costo de matrícula semestral de apenas B/.27.50. En esta facultad, la participación femenina es mayoritaria, ya que el 62,2% de los egresados son mujeres frente al 37,8% de hombres.

Los estudios realizados por el Observatorio Ocupacional de la UP revelan que el mercado laboral se distribuye de manera diferenciada: un 63,3% de las mujeres graduadas se emplea en el sector público y un 69,8% en el privado, mientras que entre los hombres las cifras alcanzan el 36,7% y el 30,2%, respectivamente. Estos datos reflejan la amplia inserción de los egresados de la UP en la vida profesional del país.

Además de su oferta académica, la Universidad de Panamá brinda a sus estudiantes distintos beneficios a través de la Vicerrectoría de Asuntos Estudiantiles (VAE). Estos incluyen becas, subsidios, exoneraciones de matrícula, programas de apoyo económico, descuentos en transporte, software educativo y establecimientos comerciales, así como servicios de bienestar estudiantil y oportunidades de networking. Para acceder a estos apoyos, los estudiantes deben cumplir requisitos académicos y socioeconómicos previamente evaluados.

Por: Irina Chan Castillo / Foto: Félix Villarreal.

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