En un ambiente de creatividad y aprendizaje práctico, estudiantes de la Escuela de Gastronomía de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad de Panama participaron en una clase de Garnishing Básico, donde desarrollaron habilidades en el arte del tallado de frutas, especialmente en sandías, como parte de su formación culinaria.
El chef Eric Trujillo explicó que esta técnica forma parte de los primeros pasos en la presentación artística de alimentos. “Aquí los muchachos están realizando un tallado de flores y hojas. Es una clase introductoria, ya que apenas están comenzando en este tipo de prácticas”, señaló.
Durante la sesión, el docente detalló que esta disciplina tiene raíces en la tradición japonesa conocida como Mukimono, una técnica ancestral que se enfoca en la decoración minuciosa de frutas y vegetales.
Con el paso del tiempo, esta práctica ha evolucionado y ha dado lugar a distintos estilos. En esta ocasión, los estudiantes trabajaron bajo el estilo tailandés Kaesalu, el cual se caracteriza por el uso de un solo cuchillo para realizar todo el proceso de tallado, diferenciándose notablemente del enfoque japonés.
Por su parte, Suzette Ojeda, estudiante de tercer año de la Licenciatura en Gastronomía, destacó el valor de la experiencia. “La clase me parece muy satisfactoria, ya que aprendemos técnicas nuevas que serán útiles en el ámbito laboral. Además, contamos con un buen profesor y un excelente ambiente entre compañeros”, expresó.
La técnica de decorar sandías: arte y precisión
El tallado de sandías es una de las prácticas más llamativas dentro del garnishing, ya que permite transformar una fruta común en una pieza decorativa elegante para eventos y presentaciones gastronómicas.
Esta técnica consiste en esculpir la cáscara y, en algunos casos, parte de la pulpa, creando figuras como flores, hojas, aves o patrones geométricos. Para lograrlo, se requiere:
Herramienta principal: un cuchillo bien afilado (en el estilo tailandés se utiliza uno solo).
Control y precisión: los cortes deben ser delicados y progresivos.
Diseño previo: muchos chefs trazan guías antes de iniciar el tallado.
Paciencia y práctica: es una habilidad que se perfecciona con el tiempo.
En el estilo tailandés, como el practicado por los estudiantes, se enfatiza la simetría, los detalles finos y la profundidad en los relieves, lo que permite obtener resultados visualmente impactantes.
Este tipo de formación no solo fortalece la creatividad de los futuros chefs, sino que también les brinda herramientas diferenciadoras en el competitivo mundo gastronómico, donde la presentación de los platos juega un papel fundamental.
Por: Alfredo Melendez Moulton / Foto: Frank Perea.






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