Como parte de su compromiso con la formación integral y el fortalecimiento del recurso humano, la Universidad de Panamá desarrolló el seminario-taller «Inteligencia Emocional en el Ámbito Laboral», una jornada de capacitación dirigida a funcionarios universitarios que se llevó a cabo del 6 al 10 de julio en el sótano de la Biblioteca Simón Bolívar.
La actividad fue impartida por Jordana Cortez, docente y especialista en coaching y trabajo en equipo, quien durante cinco días compartió conocimientos, herramientas y estrategias orientadas a fortalecer las habilidades emocionales de los participantes para enfrentar con éxito los desafíos propios del entorno laboral.
El objetivo principal de la capacitación fue que los asistentes comprendieran la importancia de la inteligencia emocional como un factor determinante para mejorar el desempeño profesional, fortalecer la comunicación, fomentar relaciones interpersonales saludables y contribuir a un ambiente de trabajo más colaborativo dentro de la Universidad de Panamá.
Durante las 40 horas de formación, el programa combinó fundamentos teóricos con actividades prácticas, permitiendo a los participantes aplicar los conocimientos a situaciones reales del ámbito universitario.
La metodología utilizada fue activa, participativa y vivencial, incorporando talleres, dinámicas grupales, dramatizaciones, análisis de casos, ejercicios de reflexión y procesos de autoevaluación.
El contenido académico estuvo organizado en cinco módulos fundamentales: los principios de la inteligencia emocional y su diferencia con el coeficiente intelectual; el autoconocimiento y la identificación de las emociones; la autorregulación, la empatía y la comunicación asertiva; la gestión de conflictos mediante técnicas de negociación y liderazgo; y el bienestar emocional, con énfasis en la prevención del síndrome de agotamiento laboral (Burnout), la resiliencia y la adaptación al cambio.
Al concluir el seminario, los participantes fortalecieron competencias esenciales para gestionar el estrés, desarrollar resiliencia frente a situaciones de crisis, resolver conflictos de manera pacífica mediante la negociación, mejorar la comunicación asertiva y consolidar el trabajo en equipo basado en la empatía y el respeto mutuo.
En un entorno universitario cada vez más dinámico y exigente, la inteligencia emocional se ha convertido en una competencia estratégica para quienes prestan servicios administrativos, académicos y de atención al público.
Diversos estudios han demostrado que las organizaciones que promueven el desarrollo de estas habilidades registran mejores niveles de productividad, mayor satisfacción laboral, reducción de conflictos internos y una atención más eficiente y humanizada.
Fortalecer estas competencias no solo beneficia el desempeño individual de cada colaborador, sino que también contribuye a consolidar una cultura organizacional basada en el respeto, la cooperación, la comunicación efectiva y la excelencia en el servicio que la institución ofrece a estudiantes, docentes y a la sociedad panameña.
Por: Alfredo Melendez Moulton. Por: Félix Villarreal






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