La Ciudad de Panamá fue sede del II Congreso del Consejo Centroamericano de Acreditación de la Educación Superior (CCA), celebrado los días 11 y 12 de agosto, bajo el lema “Innovación y calidad institucional: retos de la acreditación frente a las micro credenciales”.
El encuentro reunió a representantes de universidades oficiales y particulares de los países centroamericanos para analizar los desafíos que enfrenta la educación superior ante los acelerados cambios tecnológicos y las nuevas demandas del mercado laboral.
El Consejo Centroamericano de Acreditación de la Educación Superior (CCA) es un organismo regional creado en 2003 con el propósito de promover y fortalecer la cultura de evaluación, acreditación y mejora continua de las instituciones de educación superior de Centroamérica.
Como organismo de segundo nivel, evalúa y reconoce a las agencias y organismos responsables de desarrollar procesos de acreditación, conforme a criterios y estándares regionales de calidad.
Para Panamá, el CCA tiene un significado especial, debido a que su creación tuvo lugar en la Ciudad de Panamá y el país ha mantenido una participación activa en las iniciativas regionales relacionadas con el aseguramiento de la calidad de la educación superior.
Durante el congreso, uno de los principales temas de discusión fue el desarrollo de las micro credenciales, consideradas una herramienta para responder de manera ágil a las nuevas necesidades de formación y actualización profesional.
El presidente del CCA, Juan Bosco Bernal, destacó la importancia del encuentro para definir el rumbo de las universidades centroamericanas y su contribución al desarrollo económico y social de la región.
“Esta es una reunión sumamente importante porque aquí estamos definiendo el futuro de las universidades centroamericanas, tanto oficiales como particulares”, señaló.
Bernal explicó que las micro credenciales representan una oportunidad para fortalecer la vinculación entre las universidades y el sector empresarial, mediante programas de formación orientados al desarrollo de competencias específicas.
“Las universidades pueden trabajar junto a las empresas en la elaboración de estas formas de lograr competencias para sus trabajadores que sirvan para elevar los niveles de producción y productividad del sector empresarial de nuestros países”, agregó.
El presidente del CCA informó que en el congreso estuvieron representados los países centroamericanos, además de contar con una importante participación de representantes de universidades panameñas oficiales y particulares.
Asimismo, destacó el nivel académico de las exposiciones y la pertinencia de los temas abordados. “Queremos recoger una memoria para divulgar los resultados de este gran esfuerzo”, manifestó, al considerar que las universidades tienen la responsabilidad de demostrar su aporte al fortalecimiento de las empresas, la productividad y la modernización de la sociedad.
Por su parte, la directora ejecutiva del CCA, Luzmila Campos de Sánchez, explicó que la organización desarrolla periódicamente encuentros para abordar temas relacionados con la calidad y la acreditación de la educación superior.
“A veces le ponemos el nombre de foro y discutimos temas de actualidad y de calidad. En este año nos tocó el Congreso, que hacemos cada dos años”, explicó.
Campos de Sánchez indicó que el CCA también contempla avanzar en el desarrollo de las micro credenciales desde una perspectiva regional y anunció la realización de una consultoría orientada a establecer un marco regulatorio que permita a las universidades centroamericanas trabajar de manera articulada en esta materia.
En este proceso participa Milena Gómez Cedeño, de Innovalab, centro dedicado a la innovación educativa, social y tecnológica, quien explicó que actualmente acompaña al CCA en la construcción de un marco regulatorio centroamericano para garantizar la calidad y la empleabilidad asociadas a las micro credenciales.
Gómez Cedeño advirtió que existe un vacío normativo en la región en torno a este tipo de certificaciones y destacó la necesidad de establecer criterios comunes que permitan determinar qué constituye una micro credencial y cuáles deben ser los estándares para garantizar su calidad.
“Lo que busca posicionarse el CCA es poder hacer ese marco regulatorio a nivel de Centroamérica operativo”, afirmó.
La especialista señaló que las micro credenciales pueden convertirse en una herramienta para enfrentar los cambios derivados de la transformación digital y facilitar procesos de reskilling, upskilling y cross-skilling, es decir, la adquisición de nuevas competencias, la actualización de conocimientos y el desarrollo de habilidades complementarias para responder a las nuevas exigencias laborales.
Uno de los datos destacados durante el congreso fue que, de acuerdo con el diagnóstico presentado, más del 85 % de las instituciones de educación superior consultadas considera que las micro credenciales pueden ser un vehículo para responder a las nuevas necesidades formativas; sin embargo, más del 50 % reconoce que no sabe todavía cómo implementarlas adecuadamente.
Ante esta realidad, el CCA busca asumir un papel de acompañamiento técnico para las universidades y contribuir a la construcción de un marco regional que establezca criterios, estándares y mecanismos de aseguramiento de la calidad.
Como resultado del encuentro, se planteó la instalación de una comisión encargada de trabajar en la construcción de este marco regional, con el propósito de definir qué son las micro credenciales, cuáles son sus características, cómo deben evaluarse y qué criterios permitirán garantizar su calidad y pertinencia en Centroamérica.
El II Congreso del CCA reafirmó así la importancia de fortalecer la cooperación entre las universidades, los organismos de acreditación y el sector productivo, frente a un escenario en el que la transformación digital exige modelos educativos más flexibles, ágiles y vinculados con las necesidades de la sociedad y del mundo laboral.
Para Centroamérica, el desafío no consiste únicamente en incorporar las micro credenciales a la oferta académica, sino en hacerlo bajo estándares de calidad, pertinencia y reconocimiento regional, de manera que estas nuevas modalidades de formación contribuyan efectivamente a mejorar la empleabilidad y la competitividad de la población.
Por: Alfredo Melëndez Moulton / Fotos: Félix Villarreal, CCA






Deja un comentario