La formación vinculada al sector agropecuario cobra cada vez mayor relevancia en la Extensión Universitaria de Soná, en Veraguas, donde el Técnico en Producción Bovina se ha convertido en la carrera con mayor demanda entre los estudiantes de la Universidad de Panamá.

El interés por este programa académico refleja la estrecha relación que existe en la región entre la educación superior y una de sus principales actividades productivas: la ganadería.

Al respecto, la directora de la Extensión Universitaria de Soná, profesora Camila Cisnero, destacó que el crecimiento de la demanda abre la posibilidad de fortalecer el programa y proyectarlo hacia una licenciatura. Esta evolución permitiría ampliar las oportunidades de formación profesional para los estudiantes y continuar aportando al desarrollo del sector agropecuario de la región.

El Técnico en Producción Bovina brinda a los estudiantes conocimientos y herramientas para fortalecer el manejo y la producción de ganado, mediante una formación orientada a las necesidades y características del sector agropecuario.

La ganadería constituye una de las principales actividades productivas del sur de la provincia de Veraguas, donde numerosas familias han construido su sustento alrededor de la crianza y producción bovina. En este contexto, la capacitación y profesionalización de quienes trabajan en el campo se convierten en herramientas fundamentales para mejorar los sistemas productivos y preparar a las nuevas generaciones que darán continuidad a esta actividad.

El profesor Pacífico Bonilla, docente del Técnico en Producción Bovina, explicó que uno de los factores que impulsa el interés por esta carrera es el vínculo directo de los estudiantes con la actividad productiva.

Muchos de los estudiantes, señaló, provienen de familias ganaderas y productoras de la región, por lo que han crecido en contacto con las labores del campo. Contar con esta carrera en Soná les permite formarse cerca de sus fincas y, al mismo tiempo, llevar los conocimientos adquiridos en las aulas directamente a sus unidades productivas.

De esta manera, la formación universitaria se convierte en una herramienta práctica que beneficia no solo a los estudiantes, sino también a sus familias, al permitirles incorporar nuevos conocimientos y técnicas para mejorar sus actividades productivas.

Durante su preparación académica, los estudiantes fortalecen sus capacidades en áreas fundamentales para la producción bovina, como el manejo del ganado, alimentación, reproducción, sanidad y optimización de los sistemas productivos.

Esta combinación entre experiencia familiar y conocimiento académico permite formar recurso humano con una visión más amplia de los desafíos y oportunidades que enfrenta la actividad ganadera en la región.

Para la Universidad de Panamá, la experiencia de la Extensión Universitaria de Soná evidencia la importancia de acercar la educación superior a las comunidades y responder a las necesidades concretas de los territorios. En este caso, la formación de técnicos especializados contribuye a fortalecer una actividad que representa una fuente importante de sustento para numerosas familias del sur de Veraguas.

El creciente interés por el Técnico en Producción Bovina y la posibilidad de que el programa evolucione hacia una licenciatura evidencian, además, el potencial de esta área de formación y la necesidad de continuar ampliando las oportunidades de educación superior vinculadas con los sectores productivos del país.

Texto: Karla Marciaga / Foto: Frank Summer

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