La docente de la Universidad de Panamá participó en un debate internacional organizado por ALAEITS, donde analizó los desafíos que enfrentan las universidades oficiales ante los recortes presupuestarios, la privatización educativa y las crecientes desigualdades sociales.
La profesora Nixa Delgado de Tirado, docente titular del Departamento de Trabajo Social de la Universidad de Panamá, participó como expositora en el debate virtual internacional “Debilitamiento de la universidad pública: desfinanciamiento y exclusión social”, organizado por la Asociación Latinoamericana de Enseñanza e Investigación en Trabajo Social (ALAEITS), Región México, Centroamérica y el Caribe, realizado el 28 de mayo de 2026 desde San José, Costa Rica.
En el encuentro académico también participaron especialistas de Puerto Rico, Honduras y Costa Rica, quienes analizaron los desafíos que enfrenta la educación superior pública en América Latina frente a los procesos de desfinanciamiento, privatización y exclusión social.
Durante su intervención, Delgado presentó una amplia radiografía del sistema universitario panameño, destacando el papel histórico de las universidades oficiales como pilares de la investigación científica, el desarrollo tecnológico, la innovación y la formación del recurso humano que impulsa el progreso nacional.
La académica resaltó que las cinco universidades estatales del país —la Universidad de Panamá, la Universidad Tecnológica de Panamá, la Universidad Autónoma de Chiriquí, la Universidad Especializada de las Américas y la Universidad Marítima Internacional de Panamá— constituyen el principal soporte de la producción científica y del conocimiento en beneficio de la sociedad panameña.
Al referirse específicamente a la Universidad de Panamá, destacó que esta institución, fundada el 7 de octubre de 1935, ha desempeñado un papel fundamental en la construcción de la identidad nacional, la defensa de la soberanía y la democratización del acceso a la educación superior.
“La Universidad de Panamá ha sido protagonista de los principales procesos históricos, sociales y culturales del país. En sus 90 años de existencia ha formado a más de 300 mil profesionales y mantiene presencia en todo el territorio nacional mediante centros regionales, extensiones universitarias y programas anexos que garantizan oportunidades educativas a miles de jóvenes”, señaló.
La profesora explicó que la expansión de la educación superior pública permitió consolidar la movilidad social de amplios sectores de la población, especialmente en las provincias y regiones más apartadas del país. Actualmente, la Universidad de Panamá atiende una matrícula cercana a los 89 mil estudiantes entre el campus central y sus sedes regionales.
Sin embargo, advirtió que desde la década de 1990 se han implementado políticas que han favorecido la privatización de la educación superior, situación que, a su juicio, ha contribuido al debilitamiento progresivo de las universidades públicas y al aumento de las desigualdades sociales.
Entre los factores señalados se encuentran el crecimiento acelerado de las universidades privadas, la reducción de espacios de participación estudiantil, la disminución de contenidos humanísticos y nacionalistas en los programas educativos, así como las crecientes limitaciones presupuestarias que enfrentan las instituciones oficiales.
Uno de los puntos centrales de su exposición estuvo relacionado con la reducción de los recursos asignados a las universidades estatales para el año 2026. Según explicó, el presupuesto destinado al conjunto de universidades oficiales experimentó una disminución significativa respecto al año anterior, situación que podría afectar programas académicos, proyectos de investigación, infraestructura y servicios estudiantiles.
La docente sostuvo que la educación superior pública constituye una inversión estratégica para el desarrollo nacional y advirtió que cualquier debilitamiento de estas instituciones repercute directamente en las oportunidades de formación de miles de jóvenes provenientes de sectores populares.
Asimismo, destacó la importancia de organismos como la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SENACYT), cuyo apoyo ha permitido fortalecer centros de investigación y consolidar capacidades científicas en las universidades oficiales.
Delgado también reflexionó sobre los desafíos sociales que enfrenta Panamá, entre ellos el desempleo, la precarización laboral, el incremento de la desigualdad, las tensiones derivadas de reformas sociales y económicas, así como las demandas ciudadanas relacionadas con la protección de los recursos naturales y el bienestar colectivo.
Como conclusión, hizo un llamado a fortalecer la educación superior pública y a promover alianzas académicas, sociales y culturales entre las universidades latinoamericanas para defender el derecho a la educación, impulsar la investigación científica y contribuir al desarrollo sostenible de los pueblos.
La universidad pública sigue siendo un instrumento fundamental para la construcción de sociedades más justas, inclusivas y democráticas. Los pueblos tienen la palabra y las universidades están llamadas a desempeñar un papel esencial en los procesos de transformación social”, expresó.
La participación de la profesora Nixa Delgado reafirma el compromiso de la Universidad de Panamá con el análisis crítico de los problemas nacionales y regionales, así como con la defensa de la educación pública como motor de desarrollo, equidad y movilidad social en América Latina.
Por: Alfredo Meléndez Moulton / Foto: Ilustrado IA / DIRP.






Deja un comentario