Hace poco vi en YouTube una entrevista con el artista coreano Namjoon donde reflexiona sobre su evolución personal y artística tras un período de grandes cambios, incluyendo su servicio militar y el inicio de una nueva etapa con BTS.
En la entrevista, Namjoon menciona a Chronos y Kairos, con su respectivo significado. En la antigua Grecia, se hablaba de dos maneras de pensar sobre el tiempo: una era Chronos y otra es Kairos. Allí, el tiempo solo pasaba, ya que siempre era lo mismo en el ejército todos los días. Esa era Chronos. Pero, sin embargo, en Los Ángeles, el tiempo que pasaba él con los otros miembros de BTS era como su otra familia. Ese tiempo se sentía como Kairos, y así lo era.
A todo esto, cabe preguntarse: ¿quiénes son Chronos y Kairos?, ¿qué significan?, ¿de dónde surge su uso relacionado con el tiempo? y ¿qué tendría que ver «Time» de Pink Floyd con todo esto?
Iniciemos con los significados. Los antiguos griegos tenían dos palabras para referirse al tiempo, y Kairos era la segunda. La primera, Chronos, que aún usamos en términos como «cronológico» y «anacronismo», se refiere al tiempo cronológico; es decir, el tiempo que se puede medir en segundos, minutos, horas, meses y años.
Chronos es cuantitativo, mientras que Kairos es cualitativo; mide momentos, no segundos. Además, se refiere al momento preciso, al momento oportuno. El momento perfecto (si es que eso existe). Chronos es como el tiempo que te come vivo. Está en las frases que usamos día a día como, por ejemplo: “Cuidado, el tiempo te come” o “No pierdas el tiempo”, ya que se puede ver como lo negativo del tiempo, ese que pasa sin que te des cuenta. Su contraparte, Kairos, es este tiempo que usamos, que lo sentimos, el que nos llena y nos hace sentir satisfechos con el uso que le damos.
Teniendo esto claro, continuemos. Aparte del significado en el uso del tiempo, estos nombres están ligados a la mitología (conjunto de leyendas, mitos y creencias que los antiguos griegos desarrollaron para explicar el origen del mundo, la naturaleza, los fenómenos naturales, las emociones humanas, la vida después de la muerte y las relaciones entre los dioses y los seres mortales) alrededor del siglo XII a.C.
Así, Chronos es uno de los titanes en la mitología griega, al lado de sus hermanos masculinos (Océano, Hiperión, Jápeto, Ceo y Crío). Además, es hijo de la unión de Gaia (la Tierra) y Urano (el cielo). A Chronos se le asociaba con el tiempo y la agricultura. Se le veneraba y se le llevaban instrumentos de agricultura para asegurar el desarrollo de la fertilidad de sus cultivos. Al inicio no era un dios titán temido como lo conocemos hoy en día, como el padre de Zeus, el rey del Olimpo, hasta que su historia se fue tornando oscura y perversa: la historia que todos conocemos. Y es que Chronos estaba tan asustado de ser suplantado por sus hijos, que se los comió vivos. Así como el tiempo nos puede comer vivos si no lo aprovechamos y lo dejamos pasar. Pero me adelanto al tema.
Kairós era también una deidad griega, el dios de las oportunidades. Aparte de ser un dios, también era un concepto. En la filosofía griega representa un lapso indeterminado en que algo importante sucede. Su significado literal es “momento adecuado u oportuno”.
Habitualmente es considerado el hijo divino más joven de Zeus (el que terminó derrotando a su padre Chronos), pero se desconoce su madre o descendencia, ya que Zeus era un pícaro, por no decir más. Al ser el hijo menor de Zeus (el que rechaza la tiranía de Crono y queda siendo el amo del orden cósmico que se originó), es nieto de Chronos y habría vivido cuando este ya no reinaba. Por lo tanto, él es el heredero del tiempo, lo que explica por qué él es su contraparte.
Se podría decir, ya con mejor entendimiento, que Chronos y Kairos son caras opuestas de una misma moneda. Su concepto, tanto como su historia, hablan sobre cómo el tiempo lo puedes usar o tomar de dos tintas maneras: dejar que pase sobre ti, o domarlo y decidir que el tiempo es ahora, no después.
«Time» de Pink Floyd: el tiempo que pasa por encima de nosotros
Antes de hablar sobre la canción «Time», del grupo Pink Floyd, debemos referirnos al álbum The Dark Side of the Moon (1973). Si Christine Cayol, filósofa, escritora y consultora de relaciones internacionales, hablaba del «tiempo proceso» chino frente a la ansiedad occidental por el futuro, Pink Floyd, diez años antes, ya había hecho una autopsia sonora de esa ansiedad. El álbum no es solo sobre el tiempo, sino sobre cómo la presión del tiempo lineal (el que corre, el que envejece, el que se acaba) nos vuelve locos.
Este álbum funciona como una suite conceptual que gira en torno a aquello que empuja a la gente al borde de la locura en la sociedad occidental moderna. Los cuatro pilares son: el Dinero y el Consumismo («Money»): la obsesión por acumular y gastar; el Tiempo que se Escapa («Time»): la angustia existencial por no estar haciendo «algo útil» con la vida; la Mente que se Fragmenta («Brain Damage» / «Eclipse»): la presión social que castiga al que es diferente, así como la Guerra y la Muerte («Us and Them» / «The Great Gig in the Sky»): el conflicto como telón de fondo.
El disco trata sobre la condición humana. Explora diferentes temas emblemáticos donde el ser humano busca control, la codicia, el tiempo, la muerte y la enfermedad mental, el entendimiento o huir de las cosas inevitables. Explora cómo nos rendimos hacia ciertas ideas de nuestra mente.
«Time», usando sonidos atmosféricos y de reloj, conversa sobre cómo se desperdicia el tiempo, cómo lo dejamos pasar por encima esperando a comenzar a vivir; sobre cómo las personas esperan casi toda su vida para comenzar a vivirla, esperando a que algo cambie o empiece, esperando el tiempo “perfecto” para comenzar a vivir. La enseñanza es que ese tiempo no llegará por sí solo; lo tienes que buscar. Tienes que comenzar a vivir y no solo mirar al cielo esperando a que algo empiece sin dar el primer paso. Pink Floyd, en la canción, expone también la urgencia occidental que existe con el tiempo.
Antes: pasas los años «perdiendo el tiempo», sin conciencia. Después: despiertas a los 30 o 40 años y descubres que la vida se te ha escapado. Síntoma: la ansiedad. El corazón late acelerado (los latidos y relojes que abren el tema). El coro grita: «Hang on in quiet desperation is the English way» (Aguanta en desesperación silenciosa, esa es la forma inglesa).
Este síntoma de la percepción del tiempo tiene dos caras. Una es que, si no aprovechas el tiempo, te pasará por encima y cuando mires atrás te arrepentirás. En la otra cara (sobre la que comparto mi opinión) es que no siempre vas a aprovechar y ser productivo todo el tiempo. Es decir, a veces te tumbarás a esperar que el tiempo pase, hasta que sea el día siguiente, o simplemente quieres matar el tiempo. Sea como sea, ambas están bien.
A nivel musical, The Dark Side of the Moon fue uno de los mejores álbumes de la historia y de la banda, logrando récords como 14 discos de platino en el Reino Unido y alcanzando el primer puesto en la lista Billboard Top LPs & Tape de Estados Unidos, donde se mantuvo durante 996 semanas. Para 2013, el álbum había vendido más de 45 millones de copias en todo el mundo, convirtiéndose en el lanzamiento más vendido de la banda y el álbum más vendido de la década de 1970.
Más allá de Grecia: otras miradas al tiempo
El tiempo, como concepto, también ha tenido diferentes maneras de verse según cada cultura. Más allá de la mitología griega, es cierto que hay cosas del tiempo que no cambian: la forma en la que lo percibimos, con las horas, que refleja cómo rota nuestra Tierra. Pero más allá de eso, en culturas como la occidental o en las culturas asiáticas el tiempo ha sido estudiado o analizado de maneras distintas.
Por ejemplo, mientras que en Occidente el tiempo se percibe como una sucesión ordenada de etapas para obtener un resultado (una obsesión por «construir» y «prever»), la filosofía china se enfoca en la acción en sí misma.
Cayol (en el libro ¿Por qué los chinos siempre tienen tiempo?) lo describe como un «tiempo de siembra e influencia»: se actúa sin la ansiedad de la cosecha inmediata, confiando en que las acciones (las «semillas») germinarán cuando sea el momento adecuado.
En culturas más ambiguas también había conceptos de tiempo. Como en Egipto, donde el tiempo era una danza entre los ciclos (la vida que se renueva) y lo lineal (la historia que se construye y se legitima). Mientras que, en la cultura azteca, el tiempo era, según la visión más actual, un recurso político de primer orden, manejado por la élite para narrar, controlar y perpetuar su poder sobre un vasto imperio.
El equilibrio entre Chronos y Kairos
En este ejercicio deseamos plantear los distintos conceptos del tiempo y cómo sacarle provecho. Hoy en día, con la época del streaming, el “détox” cognitivo por las redes sociales, el “popcorn brain” y el “scroll” infinito, hemos retrocedido demasiado en cómo aprovechamos el tiempo.
Nos encontramos en Chronos: el desaprovechamiento de nuestros días. Es decir, debemos tomar las oportunidades que tenemos para darle mejor uso a nuestro tiempo (Kairos).
Está bien si hay días en los que solo quieres descansar y no hacer nada, pero no hagamos una costumbre de esto. De hecho, tenemos que aprender a mantener una relación sana entre ambos conceptos, a equilibrarlos como todo en esta vida.
Texto: Gabriela Cigarruista / Estudiante / Ilustración: Generada por IA






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