Una investigación desarrollada por los doctores Jaime Rivera Solís y Onel Pérez, investigadores del Centro de Ciencias e Investigaciones de la Biodiversidad y Recursos Naturales (CCIMBIO) del Centro Regional Universitario de Veraguas (CRUV) de la Universidad de Panamá, fue seleccionada para formar parte de un proyecto editorial internacional que reúne estudios sobre los efectos del calentamiento global en grandes cuencas hidrográficas del mundo.

El estudio, titulado «Riesgo de inundación de las subcuencas de la Gran Cuenca del Caté», fue aceptado como capítulo de un libro científico que será publicado por una editorial europea y contará con la participación de investigadores de distintos países que estudian el comportamiento de las cuencas hidrográficas frente al cambio climático.

La investigación tiene como objetivo principal desarrollar indicadores ambientales que permitan evaluar el riesgo de inundación de las subcuencas que conforman la cuenca hidrográfica del río Caté, localizada en la provincia de Veraguas y adyacente al Golfo de Montijo. Este trabajo da continuidad a las investigaciones sobre geomorfología litoral y costera que desarrolla el CCIMBIO como parte del monitoreo científico permanente de esta región.

Para alcanzar este propósito, los investigadores analizaron parámetros ambientales de carácter morfométrico y fisiográfico, entre ellos el área, perímetro, coeficiente de compacidad, longitud de los cauces, densidad de drenaje, pendiente media y cobertura vegetal de cada subcuenca. A partir de estos indicadores se construyó una metodología que permite estimar la vulnerabilidad de las cuencas frente a eventos de inundación asociados al cambio climático.

El doctor Rivera Solís, geógrafo físico, investigador del CCIMBIO y miembro del Sistema Nacional de Investigación (SNI), destacó que la aceptación de la investigación representa un importante reconocimiento al trabajo científico que realiza la Universidad de Panamá.

«Participar con estos parámetros y que hayan sido ponderados y aceptados a nivel internacional para formar parte de este proyecto nos da una luz verde sobre la calidad del trabajo científico y académico que se realiza en la Universidad de Panamá», afirmó.

El investigador explicó que uno de los principales aportes del estudio fue demostrar la efectividad de los indicadores ambientales seleccionados para evaluar el riesgo de inundación, aspecto que constituye la base metodológica de la investigación.

«Lo más importante fue comprobar que los indicadores ambientales que escogimos son efectivos para evaluar el riesgo de inundación. Esa validación internacional fortalece nuestra metodología y demuestra que puede utilizarse para estudiar los efectos del calentamiento global», señaló.

Jaime Rivera Solís y Onel Pérez, investigadores de CCIMBIO, fueron invitados a colaborar en este proyecto internacional.

Los resultados revelan que 11 de las 15 subcuencas que conforman la Gran Cuenca del Caté presentan un alto riesgo de inundación. Entre las más vulnerables se encuentran las subcuencas de los ríos Lagartero, Cañaza, Pixvae y Mona, donde además existe una importante concentración de población, lo que incrementa la exposición de las comunidades ante eventos hidrológicos extremos.

En contraste, únicamente las subcuencas de los ríos San Andrés, Rosario, Lobaina y la parte baja del río Caté registran condiciones de bajo riesgo.

Indica Rivera, que estos hallazgos constituyen una herramienta científica para fortalecer la planificación ambiental del país. «Estos resultados indican que Panamá debe hablar de planificación de cuencas, de zonificación ambiental y de un manejo adecuado del uso del suelo para mitigar los efectos del calentamiento global, que en las áreas tropicales se manifiestan principalmente a través de las inundaciones», explicó.

Rivera Solís recordó que el grupo de investigación del CCIMBIO mantiene una línea de trabajo sobre el Golfo de Montijo y recientemente publicó un artículo en una revista científica de alto impacto donde se documenta la creciente presión de las actividades humanas sobre esta área protegida y se propone la creación de una zona de amortiguamiento para fortalecer su conservación.

Finalmente, destacó que la participación de la Universidad de Panamá en este proyecto internacional posiciona a la institución como un referente regional en ciencias de la Tierra y monitoreo ambiental.

«Las universidades no solo transmiten conocimiento; su misión es generar información científica. Saber que desde la Universidad de Panamá estamos produciendo investigaciones sobre teledetección, morfometría de cuencas e indicadores ambientales para monitorear el calentamiento global demuestra que en Panamá también se está haciendo ciencia de alto nivel», concluyó.

Por: Irina Chan Castillo / Foto: Cortesía de Jaime Rivera e Ilustrativas de Canva Pro.

Deja un comentario