La ansiedad dental no es una respuesta constante durante una consulta odontológica. Por el contrario, aumenta significativamente cuando el paciente se enfrenta a procedimientos que percibe como invasivos o potencialmente dolorosos, según revela una investigación desarrollada por docentes de la Facultad de Odontología de la Universidad de Panamá.

El estudio, titulado “Prevalencia y gravedad de la ansiedad dental en pacientes adultos atendidos en la Clínica Integral de la Facultad de Odontología de la Universidad de Panamá, 2023”, fue realizado con 175 pacientes y publicado en el capítulo XXXVI del libro Compilación de Investigaciones en Ciencias de la Salud, Cuidados y Calidad de Vida.

La investigación fue desarrollada por los docentes Rodolfo Epifanio, Luis Vega, Marisol Vásconez, Andrés Alvarado e Itza Ríos, quienes utilizaron la Escala de Ansiedad Dental Modificada (MDAS) para evaluar las respuestas emocionales de los pacientes ante cinco situaciones diferentes de la atención odontológica.

Los resultados muestran que la ansiedad puede comenzar desde la anticipación de la consulta, pero alcanza sus niveles más elevados cuando el paciente se enfrenta directamente a determinados instrumentos y procedimientos.

Ante la posibilidad de una revisión dental, el 55.4% de los participantes manifestó sentirse relajado, mientras cerca del 17% presentó ansiedad moderada o severa. Durante la espera en la silla del consultorio se mantuvo el porcentaje de pacientes relajados, aunque un 32% manifestó ansiedad ligera.

La respuesta emocional cambió al introducirse procedimientos más invasivos. Ante la preparación del taladro, el porcentaje de pacientes relajados descendió a 40.5%, mientras que el 20.2% manifestó ansiedad considerable y el 3.5% ansiedad extrema.

El mayor impacto se produjo durante la limpieza dental mediante instrumentos de raspado. En este escenario, únicamente 2.8% de los pacientes manifestó sentirse relajado, mientras que el 52.3% experimentó ansiedad intensa y el 4.5% ansiedad extrema.

La aplicación de anestesia local también provocó una respuesta significativa. Solo el 29.1% de los participantes se sintió relajado ante este procedimiento; un 36% presentó ansiedad ligera, un 22.3% ansiedad moderada y un 12.6% ansiedad severa.

La ansiedad aumenta durante la consulta

Los investigadores determinaron que la ansiedad dental presenta un comportamiento progresivo según avanza la atención clínica. De acuerdo con las conclusiones del estudio, pasó de 44.6% durante la fase de anticipación a 70.9% ante la aplicación de anestesia local.

La diferencia entre las distintas etapas clínicas resultó estadísticamente significativa. La prueba de chi-cuadrado registró un valor de χ²=46.74; gl=4; p<0.001, lo que respalda la relación entre el tipo de procedimiento y la respuesta de ansiedad de los pacientes.

Para los autores, estos resultados sugieren que la ansiedad dental debe entenderse como un fenómeno dinámico, condicionado por los estímulos que el paciente encuentra durante la consulta.

Los picos observados ante el uso de instrumental periodontal y la aplicación de anestesia local pueden estar relacionados con procesos de condicionamiento clásico y factores de vulnerabilidad cognitiva descritos previamente en investigaciones sobre ansiedad dental.

Un desafío para la atención odontológica

Los resultados tienen implicaciones que van más allá de la medición estadística. Identificar los momentos en que el paciente experimenta mayor ansiedad puede permitir al profesional intervenir antes de que esa respuesta afecte su experiencia o su disposición a continuar con el tratamiento.

La investigación recomienda estrategias como la comunicación empática, la explicación previa de los procedimientos, técnicas de distracción, música relajante y ambientes clínicos acogedores.

Estas medidas pueden contribuir a mejorar la experiencia del paciente y favorecer la adherencia a los tratamientos odontológicos, especialmente en personas que pueden evitar o retrasar sus consultas debido al temor asociado con determinados procedimientos.

La importancia de este aspecto radica en que la ansiedad dental puede convertirse en una barrera para la atención. Un paciente que anticipa dolor o una experiencia negativa puede postergar la consulta, interrumpir tratamientos o evitar determinados procedimientos, aumentando con ello el riesgo de desarrollar problemas de salud bucodental.

Un aporte desde la investigación panameña

El estudio también aporta evidencia generada en el contexto panameño. Los investigadores señalan que la prevalencia observada en esta población fue superior a la reportada en algunos estudios latinoamericanos y meta análisis internacionales, una diferencia que podría estar relacionada con factores culturales, contextuales o metodológicos.

Uno de los principales aportes metodológicos del trabajo consiste en analizar la ansiedad por etapas clínicas, en lugar de limitarse a determinar si un paciente presenta o no ansiedad dental.

Este enfoque permite identificar los momentos específicos de mayor vulnerabilidad emocional y puede servir como base para desarrollar intervenciones dirigidas a situaciones concretas de la consulta.

Los autores reconocen como limitaciones el diseño retrospectivo y la ausencia de un análisis multivariado ajustado. Por ello, recomiendan desarrollar investigaciones prospectivas que incorporen herramientas como la regresión logística para identificar factores independientes asociados con la ansiedad y evaluar la efectividad de intervenciones cognitivo-conductuales estructuradas.

El estudio fue realizado bajo los principios establecidos en la Declaración de Helsinki, con consentimiento informado de los participantes, aprobación del Comité de Ética institucional y garantías de confidencialidad y anonimato.

La publicación del trabajo en el libro Compilación de Investigaciones en Ciencias de la Salud, Cuidados y Calidad de Vida fue destacada por el rector de la Universidad de Panamá, Dr. Eduardo Flores Castro, quien felicitó a los investigadores de la Facultad de Odontología por su contribución.

Más allá del reconocimiento académico, los resultados colocan sobre la mesa una dimensión frecuentemente invisible de la consulta odontológica: el estado emocional del paciente puede cambiar de manera importante de un procedimiento a otro.

Para la Universidad de Panamá, investigaciones como esta permiten generar conocimiento a partir de la realidad local y, al mismo tiempo, aportar herramientas que pueden contribuir a una atención odontológica más integral, en la que el tratamiento de la salud bucal también considere el bienestar emocional de quienes acuden a la consulta.

Texto: Redacción / Foto: Ilustración (generada con IA)

Deja un comentario