La Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de Panamá aporta al relevo generacional para fortalecer la salud pública en el país, donde más de 175 médicos veterinarios han egresado de la institución en los últimos cinco años, convertidos en profesionales idóneos con formación para desempeñarse en áreas estratégicas como salud pública, vigilancia epidemiológica, seguridad alimentaria, producción animal y protección ambiental.
“Ahí está el relevo generacional que necesitan las entidades”, afirmó el decano de la Facultad de Medicina Veterinaria, Dr. Alexander Pérez, al destacar que los nuevos egresados pueden incorporarse a instituciones como el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) y el Ministerio de Salud (MINSA), donde la medicina veterinaria cumple funciones vinculadas directamente con la protección de la población.
El papel de las nuevas generaciones de veterinarios ha cobrado relevancia tras las recientes declaraciones del ministro de Desarrollo Agropecuario, Roberto Linares, durante la sustentación del presupuesto del MIDA para 2027 ante la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional. Linares señaló que el 50 % del personal de los escalafones de médicos veterinarios y agrónomos ya está jubilado y planteó la necesidad de revisar las leyes especiales que regulan estos gremios para facilitar un relevo generacional.
Solo en 2025, la Facultad de Medicina Veterinaria graduó 46 nuevos profesionales, quienes se incorporan a un proceso de formación que contempla, posteriormente, dos años de internado en instituciones como el MIDA y el MINSA. De acuerdo con Pérez, esta etapa permite que los nuevos profesionales adquieran experiencia práctica y se vinculen con las necesidades de las instituciones públicas.
La formación de médicos veterinarios en la Universidad de Panamá tiene una trayectoria de casi tres décadas. Desde 1997, la Facultad ha graduado más de 24 generaciones y alrededor de 590 profesionales, consolidando una capacidad académica que ha permitido al país contar con especialistas en una profesión cuyo campo de acción trasciende el cuidado de animales de compañía.
La medicina veterinaria está vinculada al concepto de Una sola salud, que integra la salud humana, animal y ambiental. Desde esta perspectiva, los profesionales participan en la prevención y control de enfermedades zoonóticas, la vigilancia epidemiológica y la protección frente a riesgos que pueden afectar tanto a los animales como a las personas. Para Pérez, un país sin médicos veterinarios estaría más expuesto a brotes de enfermedades y otros riesgos para la salud pública.
Su aporte, agrega el decano Pérez, también alcanza la seguridad alimentaria. Los médicos veterinarios intervienen en la inspección sanitaria de los animales y de los productos de origen animal destinados al consumo humano, contribuyendo a garantizar que alimentos como carnes y aves cumplan con las condiciones sanitarias necesarias antes de llegar a la mesa de los panameños. Para el decano, reconocer esta diversidad de funciones es fundamental para comprender la importancia de la profesión y la necesidad de que las nuevas generaciones puedan incorporarse a los distintos campos donde el país requiere sus servicios.
Texto: Redacción / Foto: Cortesía






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