La biodiversidad marina de Panamá continúa revelando hallazgos de gran valor científico. El biólogo marino, Roberto Lombardo González, investigador del Centro de Ciencias del Mar y Limnología (CCIMBIO) del Centro Regional Universitario de Veraguas descubrió una nueva especie de cangrejo violinista, denominada Leptuca Bacillopilosa, un aporte que amplía el conocimiento sobre la fauna marina del Pacífico oriental y fortalece el papel de Panamá como referente regional en biodiversidad.
El descubrimiento es resultado de una investigación desarrollada entre 2024 y 2025 en cinco localidades de la costa del Pacífico panameño, distribuidas en las provincias de Chiriquí, Veraguas, Herrera y Los Santos. Los resultados fueron publicados en la revista científica Revista Ciencias Marinas y Costeras (REVMAR) bajo el título A new fiddler crab species (Brachyura: Ocypodidae) from the Pacific coast of Panama.
Una nueva especie para la ciencia
El investigador, es integrante del Sistema Nacional de Investigación (SNI), explicó que la identificación de Leptuca bacillopilosa fue posible gracias a un exhaustivo análisis taxonómico que permitió distinguir características morfológicas únicas respecto a otras especies del mismo género.
Sostiene que el nombre de la especie proviene de los términos latinos bacillus (bastón) y pilosus (peludo), en alusión a los distintivos parches de pubescencia con forma de «V» presentes sobre el caparazón de los machos, una característica diagnóstica que permitió diferenciarla de especies previamente descritas.
Para el doctor Lombardo, este hallazgo demuestra que aún existen organismos desconocidos para la ciencia, incluso dentro de grupos ampliamente estudiados.
«Aunque los cangrejos violinistas son comunes en manglares y planicies fangosas, descubrir nuevas especies requiere estudios taxonómicos detallados, ya que las diferencias morfológicas entre ellas suelen ser muy sutiles», explicó el investigador.
Un aporte al conocimiento de la biodiversidad panameña
Señala que con la descripción de Leptuca bacillopilosa, Panamá registra ahora 39 especies de cangrejos violinistas, de las cuales 32 habitan en el litoral Pacífico y siete en el Caribe, consolidando al país como uno de los principales reservorios de diversidad de este grupo de crustáceos en la región.
El descubrimiento también evidencia la importancia de continuar explorando los ecosistemas costeros panameños, considerados entre los más diversos de Centroamérica.

Aliados esenciales de los manglares
Más allá de su importancia taxonómica, los cangrejos violinistas cumplen funciones ecológicas indispensables para el equilibrio de los manglares.
Al excavar galerías en el sedimento, favorecen su oxigenación, facilitan el reciclaje de nutrientes y contribuyen a mantener la estabilidad del suelo. Asimismo, forman parte de la dieta de numerosas especies de aves, incluidos varios migratorios, por lo que son considerados indicadores biológicos del estado de conservación de estos ecosistemas.
En ese sentido, el investigador destaca que proteger los manglares significa preservar hábitats que aún albergan especies desconocidas para la ciencia y cuya pérdida representaría un daño irreversible para la biodiversidad nacional.
Ciencia panameña con proyección internacional
Este descubrimiento reafirma el compromiso de la Universidad de Panamá con la investigación científica de excelencia y la generación de conocimiento sobre el patrimonio natural del país.
Asimismo, pone de manifiesto la relevancia de fortalecer la investigación taxonómica como herramienta fundamental para documentar la biodiversidad, comprender el funcionamiento de los ecosistemas y diseñar estrategias de conservación basadas en evidencia científica.
Concluye que no es posible proteger aquello que aún no se conoce. Cada nueva especie descrita representa una pieza clave para comprender la riqueza biológica de Panamá y reafirma la necesidad de impulsar la investigación científica como pilar para la conservación de los recursos naturales y el desarrollo sostenible.






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